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Clive S. Lewis

LAS CRONICAS DE NARNIA: EL SOBRINO DEL MAGO

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Texto de dominio público. Este texto digital es de DOMINIO PÚBLICO en Argentina por cumplirse más de 30 años de la muerte de su autor (Ley 11.723 de Propiedad Intelectual). Sin embargo, no todas las leyes de Propiedad Intelectual son iguales en los diferentes países del mundo. Infórmese de la situación desu país antes de la distribución pública de este texto.

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Las Crónicas de Narnia: El sobrino del mago

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I SE EQUIVOCAN DE PUERTA

ESTA una historia sobre algo que sucedió hace mucho tiempo, cuando tu abuelo
era niño. Es una historia muy importante, porque relata cómo empezaron todas las idas y venidas entre este mundo y la tierra de Narnia. En aquellos díasel señor Sherlock Holmes aún vivía en la calle Baker, y los Bastable buscaban tesoros en Lewisham Road. En aquellos días, si hubieras sido ∗ niño, habrías tenido que usar todos los días el cuello duro de Eton ; y los colegios eran, por lo general, más antipáticos que ahora. Pero la comida era exquisita, y en cuanto a los dulces, no te diré lo baratos y buenos que eran, porque se te haría agua laboca en vano. Y en aquellos días vivía en Londres una niña llamada Polly Plummer. La casa de Polly formaba parte de una larga hilera de casas pareadas. Una mañana había salido al huerto, cuando de pronto un niño trepó desde el jardín vecino y asomó su cara por encima de la tapia. Fue una gran sorpresa para Polly, puesto que hasta entonces nunca hubo niños en esa casa, sino solamente el señor y laseñorita Ketterley, hermano y hermana, un solterón y una solterona que vivían allí juntos. De modo que miró hacia arriba, muerta de curiosidad. El niño desconocido tenía la cara sumamente sucia. No podía tener más mugre, aunque se hubiera restregado las manos en la tierra, y luego hubiera llorado a mares, y después se hubiera secado la cara con las manos. En realidad, eso era casi exactamente lo quehabía hecho. —Hola —dijo Polly. —Hola —saludó el niño—. ¿Cómo te llamas? —Polly —respondió ella—. ¿Y tú? —Dígory —contestó el niño. —¡Oye, qué nombre tan divertido! —exclamó Polly. —Mucho más cómico es Polly —replicó Dígory. —No pienso —dijo Polly. —Claro que sí —insistió Dígory. —Como sea, por lo menos yo me lavo la cara —repuso Polly—, que es lo que tú deberías hacer, sobre todo después de... Seinterrumpió. Iba a decir “después de haber estado lloriqueando”, pero pensó que no sería muy cortés.


N. del T. Colegio de Eton, distrito de Inglaterra.

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Las Crónicas de Narnia: El sobrino del mago

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—Está bien, así es —dijo Dígory, en voz mucho más alta, como un niño que tiene tanta pena que no le importa que sepan que ha estado llorando—. Y tú harías lomismo —prosiguió—, si hubieras vivido toda tu vida en el campo y hubieras tenido un mampato, y un río al fondo del jardín, y de repente te trajeran a vivir en un maldito pueblucho como éste. —Londres no es un pueblucho —replicó Polly, indignada. Pero el niño estaba demasiado dolido para prestarle atención a ella, y continuó: —Y si tu padre hubiera partido a la India..., y tú hubieras tenido quevenir a vivir con una tía y con un tío que está loco (¿qué me dices?)..., y si la razón fuera que ellos están cuidando a tu madre..., y si tu madre estuviera enferma y fuera a..., fuera a..., a morir... Y puso esa cara tan rara que uno pone cuando está tratando de tragarse las lágrimas. —No lo sabía, perdóname —dijo Polly, humildemente. Y como no halló qué decir, y también para distraer a Dígory contemas más alegres, le preguntó: —¿El señor Ketterley está verdaderamente loco? —Bueno, o está loco —repuso Dígory—, o hay algún otro misterio. Tiene un estudio en el piso de arriba y la tía Letty me dijo que no debo subir nunca a ese estudio. Bueno, eso para empezar ya huele a gato encerrado. Y además hay otra cosa. Cada vez que él trata de decirme algo a la hora de comida —nunca ni siquiera...
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