Holas

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 43 (10539 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 30 de septiembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
ENLACE.10_4°

ESPAÑOL
Lee el texto y contesta las siguientes preguntas. El adivino (Adaptación) [1] Era un campesino pobre y muy astuto apodado Escarabajo, que quería adquirir fama de adivino. [2] Un día robó una sábana a una mujer, la escondió en un montón de paja y se empezó a alabar diciendo que estaba en su poder el adivinarlo todo. La mujer lo oyó y vino a él pidiéndole que adivinasedónde estaba su sábana. El campesino le preguntó: [3] —¿Y qué me darás por mi trabajo? [4] —Un kilo de harina y medio de manteca. [5] —Está bien. [6] Se puso a hacer como que meditaba, y luego le indicó el sitio donde estaba escondida la sábana. [7] Dos o tres días después desapareció un caballo que pertenecía a uno de los más ricos propietarios del pueblo. Era Escarabajo quien lo había robado yconducido al bosque, donde lo había atado a un árbol. [8] El señor mandó llamar al adivino, y éste, imitando los gestos y procedimientos de un verdadero mago, le dijo: [9] —Envía tus criados al bosque; allí está tu caballo atado a un árbol. [10] Fueron al bosque, encontraron el caballo, y el contento propietario dio al campesino cien rublos. Desde entonces creció su fama, extendiéndose por todo el país.Por desgracia, ocurrió que al zar se le perdió su anillo nupcial, y por más que lo buscaron por todas partes no lo pudieron encontrar. [11] Entonces el zar mandó llamar al adivino, dando orden de que lo trajesen a su palacio lo más pronto posible. Los mensajeros, llegados al pueblo, cogieron al campesino, lo sentaron en un coche y lo llevaron a la capital. Escarabajo, con gran miedo, pensaba así:[12] «Ha llegado la hora de mi perdición. ¿Cómo podré adivinar dónde está el anillo? Se encolerizará el zar y me expulsarán del país o mandará que me maten». [13] Lo llevaron ante el zar, y éste le dijo: [14] — ¡Hola, amigo! Si adivinas dónde se halla mi anillo te recompensaré bien; pero si no, haré que te corten la cabeza. [15] Y ordenó que lo encerrasen en una habitación separada, diciendo asus servidores: [16] —Que le dejen solo para que medite toda la noche y me dé la contestación mañana temprano. [17] Lo llevaron a una habitación y lo dejaron ahí solo. [18] El campesino se sentó en una silla y pensó para sus adentros: «¿Qué contestación daré al zar? Será mejor que espere la llegada de la noche y me escape; apenas los gallos canten tres veces huiré de aquí».
1

ENLACE.10_4°[19] El anillo del zar había sido robado por tres servidores del palacio; el uno era lacayo, el otro cocinero y el tercero cochero. Hablaron los tres entre sí, diciendo: [20] — ¿Qué haremos? Si este adivino sabe que somos nosotros los que hemos robado el anillo, nos condenarán a muerte. Lo mejor será ir a escuchar a la puerta de su habitación; si no dice nada, tampoco lo diremos nosotros; pero sinos reconoce por ladrones, no hay más remedio que rogarle que no nos denuncie al zar. [21] Así lo acordaron, y el lacayo se fue a escuchar a la puerta. De pronto se oyó por primera vez el canto del gallo, y el campesino exclamó: [22] —¡Gracias a Dios! Ya está uno; hay que esperar a los otros dos. [23] Al lacayo se le paralizó el corazón de miedo. Acudió a sus compañeros, diciéndoles: [24] —¡Ohamigos, me ha reconocido! Apenas me acerqué a la puerta, exclamó: «Ya está uno; hay que esperar a los otros dos.» [25] —Espera, ahora iré yo —dijo el cochero y se fue a escuchar a la puerta. [26] En aquel momento los gallos cantaron por segunda vez, y el campesino dijo: [27] —¡Gracias a Dios! Ya están dos; hay que esperar sólo al tercero. [28] El cochero llegó junto a sus compañeros y les dijo: [29]—¡Oh amigos, también me ha reconocido! [30] Entonces el cocinero les propuso: [31] —Si me reconoce también, iremos todos, nos echaremos a sus pies y le rogaremos que no nos denuncie y no cause nuestra perdición. [32] Los tres se dirigieron hacia la habitación, y el cocinero se acercó a la puerta para escuchar. De pronto cantaron los gallos por tercera vez, y el campesino, persignándose, exclamó:...
tracking img