Iliada y la odisea

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La pugna entre Oriente y Occidente, que se admite, por lo general que tuvo efecto hacia 1200 A.J., había puesto en juego la dominación del Helesponto. Sin embargo, para la imaginación popular las causas económicas y políticas son demasiado abstractas y prosaicas. El sentimiento del vulgo imaginó un motivo para la guerra completamente distinto: el rapto de la bella Helena. De los cantos sobre laguerra de Troya y sus héroes han nacido los dos grandes poemas de Hornero: la Ilíada, que trata de la guerra misma, y
la Odisea, que describe las aventuras del héroe Ulises una vez terminados los combates.
La historia de la guerra de Troya comienza con el relato la manzana de la discordia: Eris, diosa de la discordia, trató de sembrar cizaña entre las tres diosas Hera, esposa de Zeus, PalasAtenea, diosa protectora de las artes y las ciencias, Afrodita, diosa del amor. Eris fue la única divinidad que no pudo asistir a una fiesta nupcial a la que fueron invitados todos los dioses y diosas, y se vengó arrojando a los convidados una manzana de oro con la leyenda: «Para la más bella». Y el ambiente de la fiesta se agrió por completo. Al fin, Zeus, padre de los dioses, consiguió hacer entraren razón a las tres diosas que se disputaban el galardón, convenciéndolas en someter la decisión al príncipe Paris, cuya belleza también era muy celebrada. El padre de Paris, Príamo, era rey de Troya o Ilión, como así mismo se la llamaba.
Paris apacentaba los rebaños de su padre en el monte Ida, cerca de Troya. Un día se le acercaron las tres diosas y le pidieron que zanjara la cuestión: Heraprometió hacerle el rey más poderoso de la Tierra si le concedía la manzana, y Afro¬dita que le concedería como recompensa la mujer más bella del mundo. «La manzana te pertenece», dijo Paris sin titubear, ofreciéndola a la diosa del amor. .
Helena, esposa de Menelao, rey de Esparta, era considerada como la mujer más bella del mundo y hacia allí se dirigió Paris, donde el rey le acogió conhospitalidad. La bella Helena se enamoró pronto de él pero temía ser infiel a su esposo. Entonces, París determinó precipitar los acontecimientos: penetró una noche en el cuarto de la reina, la condujo a su nave y partió rumbo a Troya. Al saberse la noticia del rapto en toda Grecia se levantó una ola de indignación. Menelao y su hermano, el poderoso rey Agamenón de Micenas, llamaron a todos los príncipesgriegos al combate para vengarse del infame seductor. Sedientos de guerra, todos respondieron al llamamiento y la flota griega reunió más de 1200 barcos.
Agamenón fue nombrado generalísimo de este ejército.
Cuando los griegos arribaron al país de los troyanos, situa¬ron sus naves en la playa y las protegieron con una muralla. Después, pusieron sitio a la ciudad de Troya. La lucha fue dura eindecisa la suerte de las armas; los años pasaban sin que el conflicto se resolviera. Héctor, hermano de París, era el gue¬rrero más valiente de los troyanos; Aquiles, el más valiente entre los griegos. Bastaba la presencia de uno o de otro para poner al enemigo en fuga. Al llegar el año décimo de la guerra, la fortu¬na empezó a abandonar a los griegos. Un reparto de botín fue causa de la enemistad entreAquiles y Agamenón.
La Ilíada se abre con esta disputa. Las invectivas que se dirigen ambos héroes están llenas de sabor y de elocuencia. Aquiles descarga así su furor:
«Costal de vino, tú que tienes ojos de perro y corazón de ciervo, nunca has tenido el valor de ponerte la coraza para com¬batir al mismo tiempo que tus guerreros ni de acompañar a los más valientes aqueos para acechar en lasemboscadas; exponer tu persona te parece la muerte. Sin duda es más provechoso en el vasto campamento de los aqueos despojar de su recompensa al que se atreve a contradecirte. Eres un rey que devora al pueblo porque gobiernas sobre un grupo de cobardes. Si fuera de otra manera hoy cometerías tu última infamia.»
Lleno de cólera y de amargura, Aquiles pronunció un dis¬curso preñado de consecuencias:...
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