Insai izquierdo 2

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  • Publicado : 4 de septiembre de 2012
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a vos prendido al alambre, y llorando, sabés qué pinta tenías. No me viste que te sonreí. Bueno, empieza el segundo tiempo, y al rato, otra vez a chingarla, y otra vez los gritos, y las cosas jodidas, y las cargadas. Y claro, no me enderecé, por qué me iba a enderezar. Después vino el gol de ellos, y entonces, el apuro por igualar. Y a mí, con el apuro, se me vuelve a escapar una pelota servida,y vuelven los largá viejito, y a casa gordo, y sentáte asmático. Para peor la bronca esa que te enturbia la vista y no te deja ver nada. Ojalá que nunca lo pases, pibe, vos no sabés lo que es. Te gritan patadura, y a vos te vienen ganas de matarlos a todos. O si no, de morirte, en serio te lo digo. Porque después, ya ni la buscaba más. Ya ni esperaba que me la pasaran, qué sé yo.
Estaba ahí,parado, como un pavo, como una visita, como en otro mundo, decí que no. Si ya era un muerto yo, cuando de golpe, me apareció el tiro ese de Morante, vos lo viste. Todavía no sé por qué me la pasó. Se equivocó, a lo mejor. O lo salieron a marcar, y no le quedó más remedio. O a lo mejor de lástima, quién te dice. Lo que yo vi fue que Morante se la estaba por entregar al arquero, pero perdió tiempo yquedó tapado. Entonces me vio solo allí, junto al área chica, y apurado me la pasó. Un tiro corto, a media altura, justo para que yo se la devolviera de cabeza. Yo salto apenas, y en vez de cabecear, la paro con el pecho, la bajo, y la dejo morir quietita ahí en el pasto. Me acomodo para volvérsela en seguida, y en el momento que se la voy a entregar, no sé qué me pasa. Como una voz que me dijera,tuya, jugála. Entonces, claro, sin saber bien por qué, la retengo. Y cuando Morante levanta el brazo pidiéndola, me hago el que no lo veo. Y en vez de devolvérsela, la amaso un poco, la toco, y empiezo a caminar para adelante. Allá, en la otra punta de la cancha, veía el arco contrario como si fuera un sueño, como si se terminara el mundo, allí una cosa de rara. Y yo, casi caminando, con la pelotapegada a los pies. Kenny, que estaba ahí cerca, marcándolo a García, me la vino a sacar como si se la sacara a un poste. Me ladeo apenas, sin soltar la pelota, le hago un movimiento de cuerpo, y Kenny queda pateando el aire, y se pasa de largo. Oí algunos gritos, no muchos, desparramados por la tribuna. Y seguí. Entonces se vino otro, quién era, Rivas decís, si, me parece que era Rivas. Por atrásse me vino el loco, a toda carrera. Yo la paré, hice la calesita, no sé cómo me lo saqué a Ramos de encima, y me fui con la pelota. Ahí empecé a escuchar gritos pero gritos en serio, sabés. De toda la tribuna. Dale, bordadora, solo, bordadora, escuché. Lo mismo que antes, cuando me llevaron hasta la puerta de casa. Pero la locura vino cuando lo pasé a Demarchi. Se me había prendido al lado conganas de pecharme. Me paré en seco, Demarchi se descolocó, y yo empece a trotar solo para el lado del arco. La oíste a la hinchada enloquecida. Querés que te diga una cosa, nunca la había oído gritar así, en serio, ni cuando la final con Independiente. Arriba Zatti, dale bordadora, todo el estadio gritaba, y parecía que reventaban las tribunas. Y yo engolosinado o abombado por esos gritos, cuando eneso, Righi que se me tira fuerte a los pies, y por poco no me la saca. A éste sí, te juro que no lo vi, qué sé yo, yo estaba de una manera especial, como sabiendo todo, como manejando todo. Y así, como en un relámpago, supe, la verdad es que supe que no me la iban a sacar. Mirá que se me tiró de planchazo, y yo, que casi sin mirar, me lo salto limpito por encima. Apoyo mal al caer, pero me quedocon la pelota, vos lo viste, no es cierto. Te juro que no sé cómo lo hice, pero salió. La tribuna se venía abajo. Ya ni sé bien cuántos pasé. A cuatro, o a cinco, me parece. A seis, me decís, sí, puede ser.
Me acuerdo bien que cuando el arquero se me tiró, yo me lo esquivé, y el tipo quedó en el suelo, pagando, y con el arco descubierto. Bueno, el delirio. Lo tenía ahí, para mí solo, al arco, sin...
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