Inteligencia emocional y racional

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Cuadernos de educación Inteligencia racional vs. Inteligencia emocional
Autores: Manuel Froufe y Roberto Colom Facultad de Psicología. Universidad Autónoma de Madrid.

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Noción clásica de inteligencia: pensamiento analítico y racional

La noción de inteligencia ha resultado tan intere-

sante y útil como polémica desde el momento mismo en que el francés Alfred Binetdesarrollara, hace casi un siglo, el primer test objetivo para identificar a los niños que probablemente tendrían serias dificultades en las clases regulares del sistema educativo galo y, por tanto, requerirían algún apoyo adicional en su escolarización. Posteriormente, a partir del concepto de edad mental (edad cronológica ‘característica’ de un determinado nivel de rendimiento), el psicólogo alemánWilliam Stern pasó a formular el famoso cociente intelectual (CI: índice resultante de dividir la edad mental por la cronológica, multiplicado por 100) como estimación cuantitativa de inteligencia. Y aunque los tests actuales ya no calculan el CI de este modo, sí ponderan la capacidad mental de cada persona, comparando su rendimiento con el promedio característico de la gente de su edad (preparadopara que, en una curva de distribución normal con una desviación típica de 15, sea 100) en la prueba de que se trate. En cualquier caso, la noción de inteligencia se refiere a la aptitud de las personas para desarrollar pensamiento abstracto y razonar, comprender ideas complejas, resolver problemas y superar obstáculos, aprender de la experiencia y adaptarse al ambiente. Se trata, pues, de unaconcepción basada en la competencia humana para desarrollar pensamientos analítico-racionales. Si hay algo innegable en este tema, es que, de hecho, las personas difieren notablemente en cuanto a su capacidad intelectual. No obstante, la controversia en torno a un concepto tan complejo comenzó pronto y por varios frentes. Entre las cuestiones más debatidas están las que se refieren al origen de esasdiferencias, ¿en qué medida son innatas y adquiridas?; al número, variedad y cohesión de la/s inteligencia/s, ¿se trata de una capacidad general o de varios factores específicos?; y, si hay más de uno, ¿qué grado de correlación guardan entre ellos?; a su estabilidad, ¿la inteligencia cambia o permanece estable a lo largo de la vida?; a su incidencia cotidiana, ¿en qué medida predice el éxitoacadémico, profesional y, en general, en la vida?; a la saturación cultural de los tests, ¿reflejan una aptitud cognitiva básica y abstracta o contenidos adquiridos en la escolarización?; a las diferencias entre sexos, ¿puntúan más las mujeres o los hombres?; a la naturaleza de los procesos psi-

cológicos que subyacen al comportamiento inteligente, ¿es cuestión de velocidad de procesamiento de lainformación?, ¿responde solamente a una dimensión intelectual y racional o depende también de otras vertientes psicológicas, como la afectiva?... Casi un siglo de investigación ha producido un cuerpo impresionante de datos. Actualmente se conocen muchas cosas sobre la inteligencia. Sin embargo, todavía siguen sin respuesta un buen número de preguntas fundamentales en este terreno. Es imposible hacerjusticia al estado de la cuestión en un trabajo breve, como el que tenemos entre manos. Nos limitaremos a esbozar unas pocas consideraciones actuales sobre algunos puntos más polémicos y básicos, para, finalmente, ocuparnos del objeto central de este artículo: destacar, dentro de la concepción actualmente más abierta de la inteligencia, la noción de competencia emocional.

FIGURA 1. Alfred Binet(1857-1911) trabajando en la evaluación de un niño.

Algunos puntos bastantes consensuados El debate acalorado, y en gran medida politizado, sobre el significado de las puntuaciones en los tests y la naturaleza de la inteligencia, sin haber decaído nunca, experimentó una fuerte vigorización a raíz de la publicación en 1994 por parte de Richard Hernstein y Charles Murray del libro The Bell...
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