Iriarte

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[pic]
 
Trabajando un gusano su capullo,
la araña, que tejía a toda prisa,
de esta suerte le habló con falsa risa,
muy propia de su orgullo:
«¿Qué dice de mi tela el señor gusano?
Esta mañana la empecé temprano,
y ya estará acabada a mediodía.
¡Mire qué sutil es, mire qué bella!...»

El gusano, con sorna, respondía:
«¡Usted tiene razón; así sale ella!»

Se ha de considerar lacalidad de la obra,
y no el tiempo que se ha tardado en hacerla.
Tomás de Iriarte
[pic]
 
Tienen algunos un gracioso modo
de aparentar que se lo saben todo,
pues cuando oyen o ven cualquiera cosa,
por más nueva que sea y primorosa,
muy trivial y muy fácil la suponen,
y a tener que alabarla no se exponen.
Esta casta de gente
no se me ha de escapar, por vida mía,
sin que lleve su fábulacorriente,
aunque gaste en hacerla todo un día.

A la pulga la hormiga refería
lo mucho que se afana,
y con qué industrias el sustento gana;
de qué suerte fabrica el hormiguero;
cuál es la habitación, cuál el granero;
cómo el grano acarrea,
repartiendo entre todas la tarea;
con otras menudencias muy curiosas
que pudieran pasar por fabulosas,
si diarias experiencias
no las acreditasen deevidencias.

A todas sus razones
contestaba la pulga, no diciendo
más que estas u otras tales expresiones:
«Pues ya..., sí..., se supone ..., bien..., lo entiendo,
ya lo decía yo..., sin duda ..., es claro...,
está visto: ¿tiene eso algo de raro?»
La hormiga, que salió de sus casillas
al oír estas vanas respuestillas,
dijo a la pulga: «Amiga, pues yo quiero
que venga usted conmigo alhormiguero.
Ya que con ese tono de maestra
todo lo facilita y da por hecho,
siquiera para muestra,
ayúdenos en algo de provecho.»
La pulga, dando un brinco muy ligera,
respondió con grandísimo resuello:
«¡Miren qué friolera!
Y ¿tanto piensas que me costaría?
Todo es ponerse a ello...,
pero... tengo que hacer... Hasta otro día».

Para no alabar las obras buenas, algunos las suponen de fácilejecución.
 
Tomás de Iriarte
 
[pic]

En un jardín de flores
había una gran fuente,
cuyo pilón servía
de estanque a carpas, tencas y otros peces.

Únicamente al riego
el jardinero atiende,
de modo que entretanto
los peces agua en que vivir no tienen.

Viendo tal desgobierno,
su amo le reprende,
pues, aunque quiere flores,
regalarse con peces también quiere;

y el rudojardinero
tan puntual le obedece,
que las plantas no riega
para que el agua del pilón no merme.

Al cabo de algún tiempo
el amo al jardín vuelve;
halla secas las flores,
y amostazado dice de esta suerte:

«Hombre, no riegues tanto
que me quede sin peces,
ni cuides tanto de ellos
que sin flores, gran bárbaro, me dejes».

La máxima es trillada,
mas repetirse debe:
si al pleno aciertoaspiras,
une la utilidad con el deleite.

La perfección de una obra consiste en la unión de lo útil y lo agradable
 
Tomás de Iriarte

[pic]

Arando estaba el buey, y a poco trecho,
la cigarra, cantando, le decía:
«¡Ay!, ¡ay! ¡Qué surco tan torcido has hecho!»
Pero él la respondió: «Señora mía,
si no estuviera lo demás derecho,
usted no conociera lo torcido.
Calle, pues, la haraganareparona,
que a mi amo sirvo bien, y él me perdona,
entre tantos aciertos, un descuido».

¡Miren quién hizo a quién cargo tan fútil!
una cigarra al animal más útil.
Mas ¿si me habrá entendido
el que a tachar se atreve
en obras grandes un defecto leve?

Muy necio y envidioso es quien afea un pequeño descuido en una obra grande.
 

Tomás Iriarte

[pic]

A tratar de un gravísimo negociose juntaron los zánganos un día.
Cada cual varios medios discurría
para disimular su inútil ocio;
y, por librarse de tan fea nota
a vista de los otros animales,
aun el más perezoso y más idiota
quería, bien o mal, hacer panales.

Más como el trabajar les era duro,
y el enjambre inexperto
no estaba muy seguro
de rematar la empresa con acierto,
intentaron salir de aquel apuro
con...
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