Isla del encanto

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 35 (8725 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 29 de noviembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
La Isla del Encanto
Un inmenso pescado entró una vez en el estuario del Tuira
y allí permaneció por algunos días. Todo el pueblo se
precipitó al lugar, para contemplar al animal y cerciorarse por
sus propios ojos de sus proporciones descomunales. Allí en las
aguas se veía la mole enorme del habitante de los mares.
Armados con instrumentos cortantes, hombres forzudos lograron
sacar a floteuna parte de la cola. La amarraron con una
soga trenzada de cuero y envolvieron ésta en el tronco de un
cuipo gigantesco. El pez no se dio por entendido de lo que con
él hacían, estaba dormitando. Sus resuellos se escuchaban a distancia
y miles de burbujas se formaban a su alrededor.
Los mejores nadadores se echaron al agua para descuartizar
vivo al cogido animal. Comenzaron a cortar la piely la carne, y
la sangre corrió tiñendo de rojo a los hombres y coloreando las
olas.
El dolor sacó al pez de su sueño. Comenzó a moverse, dio
un bufido estruendoso, se sacudió con furia, de un solo tirón
arrancó de cuajo el árbol corpulento y altísimo, y lo arrastró
corriente abajo como una rama seca.
Gritaron los hombres, chillaron las mujeres, pero el acuático
personaje sin preocuparsede lo que dejaba atrás, siguió su
rápida carrera. Pez, soga y árbol, llegaron al boquete de la Palma.
El río, muy estrecho en este punto, no les permitió pasar, y
allí el animal quedó preso. Al verse así oprimido, hizo esfuerzos
inauditos por romper la orilla y escapar, pero todos sus intentos resultaban vanos. El boquete no se anchaba para darle paso.
Corrieron los días y las noches, alumbróel sol y vino la
lluvia; el pez permanecía en el mismo lugar. Poco a poco una
vegetación espesa comenzó a cubrirlo, y sin saberse cómo quedó
transformado en una isla llena de verdor, la Isla del Encanto,
en torno a la cual las aguas forman durante las mareas, remolinos
gigantes que nadie se atreve a salvar.
Un Viernes Santo, el indio Nicolás fue a bañarse en la isla
nacida de unencantamiento. Enterados de lo que pretendía, los
vecinos le advirtieron que si hacía tal cosa en ese día sagrado,
algo grave le iba a suceder.
—No hagas eso, Nicolás —habían insistido los más amigos—.
El Viernes Santo nadie se puede bañar antes de los Oficios,
y menos en las aguas que rodean la isla encantada.
Nicolás rió. Y ante la consternación de la gente que se santiguaba
temiendo lo peor, yconsiderándolo un impío, el indio,
se lanzó despreocupadamente a las ondas, burlándose de los
pronósticos. El agua estaba fresca y agradable, y las olas poco
fuertes permitían a Nicolás lucir sus habilidades de nadador.
Súbitamente experimentó algo raro. No podía decir lo que
era, pero sentía una especie de desazón. Ya es hora de que salga,
pensó, me estoy fatigando.
En ese mismo instante sedio cuenta de que no podía mover
bien los pies.
—¿Qué es esto? —se dijo.
Descansó un rato manteniéndose a flote, e intentó después
nadar hacia la orilla; pero nuevamente sus pies permanecieron
como tiesos, negándose a seguir el impulso de las manos y el
resto del cuerpo. Podía mover sus extremidades superiores, mas
las inferiores permanecían rígidas como si no formaran parte de
su personafísica. Comenzó a asustarse seriamente. Las frases
de sus amigos principiaron a resonar en sus oídos.
—Si te bañas hoy —decían las voces—, algo malo te pasar
Tonterías, pensó. Tonterías, repitió, queriendo darse ánimo.
Esto no es más que un calambre. Ya pasará y saldré de aquí.
Por tercera vez trató de volver a la orilla, pero un dolor y un
hormigueo terrible en las piernas le hicieron desistirde su propósito,
y se quedó como antes, quieto a flor de agua, como un
tronco sin vida.
El miedo comenzó a clavarle el diente, y asustado ya de
veras, gritó y agitó los brazos pidiendo socorro. Sus clamores
angustiosos se perdían en el vacío. Nicolás estaba solo en la
inmensidad de la corriente. Solo con su desesperación y su conciencia
atormentada. Las gentes del caserío estaban...
tracking img