John katzenbach

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 570 (142467 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 22 de febrero de 2012
Leer documento completo
Vista previa del texto
John Katzenbach

Traducción de Rafael Marín Trechera

Barcelona•Bogotá•Buenos Aires•Caracas•Madrid•México D.F.•Montevideo•Quito•Santiago de Chile

EDICIONES B

Título original: The Wrong Man Traducción: Rafael Marín Trechera 1.a edición: marzo 2007 © 2006 by John Katzenbach © Ediciones B, S. A., 2007 Bailen, 84 - 08009 Barcelona (España) www.edicionesb.com Printed in Spain ISBN:978-84-666-3208-9 Depósito legal: B. 8.250-2007 Impreso por GRÁFICAS 94 Esto es una copia de seguridad de mi libro original en papel, para mi uso personal. Si ha llegado a tus manos, es en calidad de préstamo, de amigo a amigo, y deberás destruirlo una vez lo hayas leído, no pudiendo hacer, en ningún caso, difusión ni uso comercial del mismo. Edición digital: Adrastea, Abril 2008

Para los sospechososhabituales: esposa, hijos y perro.

—¿Te gustaría escuchar una historia? ¿Una historia poco corriente? —Desde luego. —Bien, pero primero tienes que prometerme una cosa: nunca le dirás a nadie dónde la escuchaste. Y si alguna vez vuelves a contarla, en cualquier circunstancia, situación o formato, ocultarás los detalles para que no puedan relacionarla conmigo ni con las personas de las que voya hablarte. Nadie sabrá nunca si es verdad o no. Nadie podrá descubrir su fuente exacta. Y todo el mundo creerá que es otra de las historias que tú cuentas: inventada. Pura ficción. —Eso suena un poco exagerado. ¿De qué trata esa historia? —De un asesinato. Se cometió hace unos años. O tal vez nunca, claro. ¿Quieres escucharla? —Adelante. —Entonces dame tu palabra —pidió con recelo. —Muy bien.Tienes mi palabra. Ella se inclinó hacia delante y tomó aliento para comenzar. —Supongo que podríamos decir que empezó en el momento en que él encontró aquella carta de amor.

John Katzenbach

El hombre equivocado

1 El profesor de Historia y las dos mujeres

Cuando Scott Freeman leyó por primera vez la carta que encontró en un cajón de la cómoda de su hija, dos semanas después de la últimavisita de ésta a su casa, arrugada y oculta tras unos viejos calcetines blancos, tuvo la súbita certeza de que alguien iba a morir. No fue una sensación clara y definida, pero lo embargó con la intensidad de una amenaza inminente. Cuando logró sosegarse un poco, se quedó inmóvil y repasó una y otra vez las palabras escritas en el papel. Nadie puede amarte como yo lo hago. Nadie lo hará jamás.Estamos hechos el uno para el otro, y nada lo impedirá. Estaremos juntos para siempre. De un modo u otro. (Sin firma) Estaba impresa en papel corriente y con letra cursiva, lo que le daba un aire anticuado. No pudo encontrar el sobre donde venía, así que no había ningún remite, ni siquiera un matasellos que él pudiera comprobar. La colocó sobre la cómoda y trató de alisar las arrugas que le daban unaspecto apremiante. Su hija debía de haberla estrujado antes de meterla en el fondo del cajón. Observó de nuevo las palabras y trató de creer que eran inofensivas. Un vehemente requerimiento de amor, un arrebato pasional de algún compañero de estudios de Ashley, tal vez una mera aventura que ella le había ocultado por pruritos románticos. Pero nada de lo que pensó pudo borrar aquella sensacióninquietante. Scott Freeman no se consideraba un hombre receloso, ni proclive a la cólera o a tomar decisiones precipitadas. Le gustaba considerar detenidamente cualquier elección, examinar cada aspecto de su vida como si fuera la arista de un diamante puesto al microscopio. Era metódico por trabajo y por naturaleza, 6

John Katzenbach

El hombre equivocado

pese a que llevaba el pelo largo ydesordenado para recordarse sus años de juventud a finales de los sesenta. Le gustaba vestir vaqueros y una chaqueta de pana gastada con parches de cuero en los codos. Usaba unas gafas para leer y otras para conducir, y siempre llevaba ambas encima. Se mantenía en forma haciendo ejercicio a diario, corriendo cuando el clima lo permitía o en una cinta sin fin durante los largos inviernos de Nueva...
tracking img