Juan antonio perez bonalde

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  • Publicado : 29 de mayo de 2010
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Entre tantos poetas sin visión y sin sentido además, sin cultura, el venezolano Juan A. Pérez B. se asomo muy excepcionalmente .Su sensibilidad y su vida, su gusto y sus conocimientos iban apermitirle encontrar rumbos para la estancada poesía hispanoamericana. Es después de Bello el mas alto y mas culto de los poetas que han existido e Venezuela, hubiera estado ostensiblemente en la vanguardiade la legión que entro en la tierra prometida del Modernismo. Tenía el don de las lenguas y hablaba con perfección varios idiomas. Recorrió mucho mundo. Estaba abierto por entero a lo CosmopolitaEstaba maduro para hallar la confluencia de la influencia cultural y las transposiciones de lo sensible que iban a ser la materia del Modernismo. Amaba las aventuras y el riesgo. Le gustaba aparecer comoenvuelto en una leyenda. Gozaba en contar los peligrosos sucesos en que se había encontrado, en verdad o en imaginación en los más remotos sitios. Podría pasar la noche recitando pedazos de losgrandes líricos en distintas lenguas. Era impulsivo y egoísta como un niño. Su vida se vio profundamente marcada por el dolor Nació en Caracas en 1846. Siendo apenas un adolescente acompaña a los suyos aldestierro. La conmoción por las política de la Guerra Federal lo arroja de su suelo. Su padre se instala en la acogedora Puerto Rico, que era uno de los refugios tradicionales de los venezolanos enel exilio. Cuando las circunstancias políticas cambian, vuelve la familia a la tierra y con ella el aprendiz de desterrado. A los amigos que lo reciben con efusión les anuncia con verdad entrañableque va a ser su tormento. Coto fue el reencuentro. La tormenta política ha zarandeado a Venezuela y el distinto de sus hijos. No ha amainado. El sueña con un país libre y estable donde halla paz ydonde halla armonía. U pensamiento se parece mas al de aquel Cecilio Acosta, que cruza enlutado por la calle, que al de los mozos de su edad que confían en la violencia. Pero de nuevo arde la guerra...
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