Juicio de nuremberg

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 6 (1314 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 16 de diciembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
EL PROCESO DE NUREMBERG
Entre el 20 de noviembre y el 1 de octubre de 1946 se celebró en el Palacio de Justicia de la ciudad de Nuremberg el famoso proceso contra los principales culpables de crímenes contra la paz, de crímenes de guerra y de crímenes contra la humanidad.Lamentablemente muy pocos responsables de la barbarie alemana fueron juzgados e incluso muchos jerarcas nazis lograronevitar ser atrapados.A Nuremberg llegaron las caras más conocidas del Tercer Reich, al menos, aquellas personas que aún seguían vivas al momento de celebrarse el proceso.Himmler, Goebbels y el propio Hitler se habían suicidado para evitar ser juzgados; solo Goering llegó vivo a Nuremberg en su condición de gran jerarca nazi.



El otro jerarca queacompañó a Goering durante el proceso fue Rudolph Hess quien, por su parte, aparentó no estar no estar en sus cabales.Durante los interrogatorios Hess sonreía sin motivos, miraba fijo al techo o dibujaba mamarrachos sobre su banquillo.Apenas en su alegato final esbozó cierto grado de cordura cuando dijo que no se sentía arrepentido de haber servido al hombre más importante que había nacidoen tierras alemanas en los últimos mil años, refiriéndose naturalmente a Adolf Hitler.Nunca se sabrá si Hess simuló su estado de locura aunque sus miradas cómplices con Goering parecen ratificar esta sospecha.Hermann Goering, por su parte, también defendió a Hitler con una vehemencia que mereció la admiración de sus adversarios.Mientras los generales y ministros de Hitler se echaban lasculpas unos a otros haciendo recaer la responsabilidad en Hitler como impartidor de las órdenes, Goering se levantó indignado y dijo ante el tribunal : "Cómo me hubiera gustado que los alemanes aquí presentes limitaran su defensa a tres palabras: chupame el culo".Goering bajó la vista una sola vez durante todo el proceso, en ocasión de la exhibición de algunas escenas de los campos de exterminio,y jamás se quebró ante el maltrato de sus carceleros.El otrora Reichsmarschall vestía unas ropas viejas y gastadas y era obligado a comer en una lata sin cubiertos en una pequeña celda de 3x3 sin calefacción ni agua caliente.El mismo trato recibieron el resto de los prisioneros en un acto que demuestra que la sentencia ya estaba firmada antes de que el "juicio" empezara.Nuremberg fue uncirco con Goering como figura estelar ante la ausencia de Hitler que astutamente se anticipó a la intención de los aliados suicidándose y ordenando quemar su cuerpo.El resto de los prisioneros, especialmente los ministros de Hitler, demostaron una conducta cobarde y egoísta que no sólo indignó a Goering sino también a sus acusadores.El arrogante y soberbio Ribbentropp se rebajó a nivelesincreíbles con tal de salvar su pellejo pronunciando frases ridículas como cuando se negó a revelar los secretos del pacto ruso-germano de 1939 alegando sus deberes de discreción como diplomático; Schact no entendía de qué lo acusaban; Frank apelaba al juicio de Dios para condenar el reinado de Hitler; Kaltembrunner se consideraba una víctima de Himmler; Von Papen en su rol de corderito inocenteconsideraba a Hitler como un embustero patológico que los había engañado a todos; Hess repetía que no se acordaba de nada; Keitel se escudaba en su obediencia como soldado y por lo tanto se consideraba exento de toda responsabilidad.El ejemplo más patético fue el caso del doctor Robert Ley, jefe del Frente de Trabajo durante el Reich, quién propuso que Alemania fuera un satélite de EstadosUnidos, los cuales debían adoptar un régimen al estilo nazi pero sin el antisemitismo; incluso llegó a ofrecerse para dirigir ese plan. Todos sus colegas se burlaron de él y humillado en su orgullo , decidió ahorcarse con una sábana.Albert Speer, organizador de la industria bélica, fue el único junto a Goering que no trató de eludir su responsabilidad y contestó siempre con rectitud....
tracking img