Karen hornay

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  • Publicado : 16 de noviembre de 2010
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Relatoría 1:

En esta relatoría hablare de Karen Horney, personaje que ha captado mi interés y su teoría mi fascinación. Con una personalidad en verdad enigmática e ideas innovadoras para su épocacomo para el ortodoxo psicoanálisis freudiano. Qué como consecuencia, implícitamente quedo expulsada del círculo psicoanalítico de Freud.

Primeramente su deseo de educarse y no ser como todaslas mujeres de su época. Demostrando que no quería seguir el ciclo de su madre o algo parecido, quería sobresalir. Que a pesar de no haber tenido el apoyo que le hubiera gustado tener de su familia, nolo puso como obstáculo en su camino, si no que al contrario, creo, la motivo.
Los problemas que tuvo en sus relaciones, pienso que son muy parecidos a los de muchas mujeres en la actualidad, estaidealización de un “hombre perfecto” seguido lógicamente por una desilusión, finalmente con un: “en que falle”. Al repetirse este patrón busco ayuda en el psicoanálisis, que gracias al fracaso delmismo, lo cuestiono y comenzó su teoría.

Concuerdo con Karen en que Freud daba demasiada importancia a la biología, cuando el entorno social es de vital importancia en el desarrollo psicológico delsujeto, con variables de acuerdo al tiempo y condiciones culturales. Sé que Freud no dejaba el factor social del lado, porque aunque le diera importancia a lo biológico, el desarrollo del mismo tambiéndependía de determinado contexto social.
Cuando oí por primera vez, sobre la envidia del pene y que la mujer era un hombre incompleto, tuve la necesidad de cuestionarlo; es decir, por qué así y no alrevés, y al hombre es a quién le falta algo cómo crear vida dentro de sí, por ejemplo.
Karen planteo la envidia del útero por parte del hombre hacia la mujer, celos por la capacidad de parir y criarhijos. Creo que fue lo justo. Más por mi parte creo que los dos tipos de envidia existen, es decir, la “envidia” es natural del ser humano, a distintos niveles. Por qué no podemos envidiar el pene...
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