La casa de bernarda alba

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La casa de Bernarda Alba Federico García Lorca
Versión YANINA CRESCENTE (Sumergí5)teatro
Drama de mujeres en los pueblos …
Personajes
BERNARDA (Madre)
ANGUSTIAS (Primera hija de Bernarda)
MAGDALENA (Segunda hija de Bernarda)
MARTIRIO (Tercera hija de Bernarda)
ADELA (Cuarta hija de Bernarda)
LA PONCIA (criada)

El poeta advierte que estos tres actos tienen la intención de undocumental fotográfico.
Acto Primero
Habitación blanquísima del interior de la casa de Bernarda. Muros gruesos. Puertas en arco. Es verano. Un gran silencio umbroso se extiende por la escena. Se oyen campanas.
LA PONCIA. (Entra comiendo chorizo y pan.) Llevan ya más de dos horas sonando. Vinieron curas de todos los pueblos. La iglesia está hermosa. En la primera plegaria se desmayó la Magdalena.Era a la única que quería al padre. ¡Ay! Gracias a Dios que estoy sola un poquito. Yo vine a comer. ¡Si me viera Bernarda! ¡Ahora que ella no come quiere que todas nos muramos de hambre! ¡Mandona! ¡Dominanta! ¡Pero se caga! Le abrí la orza de chorizos. Tirana de todos los que la rodean. Es capaz de sentarse encima de tu corazón y ver cómo te morís durante un año sin que se le cierre esa sonrisafría que lleva en su maldita cara. ¡Limpiá, limpiá ese vidriado! Sangre en las manos tengo de fregarlo todo. Ella, la más limpia, ella, la más decente, ella, la más alta. Buen descanso ganó su pobre marido. Vinieron todos sus parientes. Los de ella. La gente de él la odia. Vinieron a verlo muerto, y le hicieron la cruz. Sobran sillas (piensa, como si contara las personas que hay) Que se sienten en elsuelo! Desde que murió el padre de Bernarda no ha vuelto a entrar la gente bajo estos techos. Ella no quiere que la vean en su dominio. ¡Maldita sea! Treinta años lavando sus sábanas, treinta años comiendo sus sobras, noches en vela cuando tose, días enteros mirando por la rendija para espiar a los vecinos y llevarle el cuento; vida sin secretos una con otra, y sin embargo, ¡maldita sea!, ¡maldolor de clavo le pinche en los ojos! Yo soy buena perra: ladro cuando me lo dice y muerdo los talones de los que piden limosna cuando ella me lo exige; mis hijos trabajan en sus tierras y ya están los dos casados, pero un día me voy a cansar. Y ese día... me encerraré con ella en un cuarto y le estaré escupiendo un año entero. «Bernarda, por esto, por aquello, por lo otro», hasta ponerla como unlagarto machacado por los niños, que es lo que es ella y toda su parentela. Claro que no le envidio la vida. Le quedan cuatro mujeres, cuatro hijas feas, que quitando a Angustias, la mayor, que es la hija del primer marido y tiene dinero, las demás, mucha puntilla bordada, muchas camisas de hilo, pero pan y uvas por herencia.
La última plegaria. Me voy a escucharla. A mí me gusta mucho cómo cantael párroco. En el «Pater Noster» subió, subió, subió la voz que parecía un cántaro llenándose de agua poco a poco. ¡Claro que al final dio un gallo, pero da gloria oírlo! Ahora que nadie como el antiguo sacristán Tronchapinos. En la misa de mi madre, que Dios la tenga en la gloria, cantó. Retumbaban las paredes y cuando decía amén era como si un lobo hubiese entrado en la iglesia. (Imitándolo.)¡Améééén! (Se echa a toser.)
Tin, tin, tan. Tin, tin, tan. ¡Dios lo haya perdonado!
(Vuelven a sonar las campanas.) Sí, sí, ¡vengan clamores!, ¡venga caja con hilos dorados y toallas de seda para llevarla!; ¡que lo mismo vas a estar vos que yo! Pudrite, Antonio María Benavides, duro con tu traje de paño y tus botas enterizas. ¡Pudrite! ¡Ya no vas a volver a levantarle las enaguas a las criadasdetrás de la puerta de tu corral! (Por el fondo, empiezan a entrar las demás mujeres de luto con abanicos negros. Entran lentamente hasta llenar la escena. Poncia advierte su llegada.)(Rompiendo a gritar.) ¡Ay Antonio María Benavides, que ya no verás estas paredes, ni comerás el pan de esta casa! Yo fui la que más te quiso de las que te sirvieron. (Tirándose del cabello.) ¿Y he de vivir yo...
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