La concepción de la vida en la juventud actual

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La concepción del joven y la guía del docente en la enseñanza sobre el valor de la vida
D. Prof. Dr. Ludwig SCHMIDT H.
Introducción
La investigación
El presente trabajo es fruto del asesoramiento y orientación docente y pastoral, de varios años. Para el mismo, se ha realizado sondeos en diversos estratos sociales y la lectura de otros trabajos semejantes, principalmente en la culturaiberoamericana. Se ha hecho énfasis en este valor fundamental, por la particular dedicación que se tiene en temas de bioética y la preocupación por la creciente incertidumbre (apatía, distorsión y pérdida) del valor de la vida, con miras principalmente a promoverla y defenderla, en sus dos momentos clave: “concepción” y “muerte natural”.
Es un hecho común en nuestros tiempos que se hable sobre loscambios de valores en los jóvenes, acentuados cada vez más, de generación en generación. Esta situación, tiene mayor incidencia en la sociedad occidental que en la sociedad oriental. Si bien, es una realidad estudiada por psicólogos, sociólogos y educadores, esta variación es diferenciada en las diferentes culturas, en sus niveles socio-económicos y según los regímenes políticos. Se observatendencias disímiles en cuanto a la concepción de la vida, pero se destaca una tendencia común, “la vida es considerada más como un hecho individual que social” (7:3). Obviamente, esto es de preocupar independientemente de que sean jóvenes cuyas vidas tienen mayor confort y facilidades de acceso a las cosas que antes (8:2). Caso contrario ocurre en las generaciones emergentes en momentos de ansiedad,conflicto y crisis social (6:4), en las que hay visos de reciprocidad y solidaridad en esta materia (5:5). Otros hechos inquietantes son: la pérdida del deseo de maternidad frente al deseo del acto sexual, donde prevalece el disfrute de la relación a la de una consecuencia de preñez por el mismo (9:1); inicio de la vida sexual a los 15,5 años en promedio; independiente de las campañas oficialesde prevención y venta de preservativos y contraceptivos, no los usan (8:2); se practican diversos tipos de acto sexual (7:3), se incrementa la promiscuidad (6:4) y padecen de afectaciones genitales cada vez más frecuentes (5:5). No es que antes no se hiciera algo parecido, pero las tendencias se incrementan cada vez más.
Las crisis son positivas si se enfrentan con coraje
Las crisis son momentosde gracia, situaciones que permiten deliberar y discernir sobre el valor de la vida. Debo reconocer humildemente, que la vida comienza a tener significado, cuando se tiene fe y esperanza. Ya lo decía Juan Pablo II a los jóvenes en forma reiterada. Benedicto XVI lo recordó en la Plaza de San Pedro, el domingo 24 de abril de 2005:
En este momento mi recuerdo vuelve al 22 de octubre de 1978,cuando el Papa Juan Pablo II inició su ministerio aquí en la Plaza de San Pedro. Todavía, y continuamente, resuenan en mis oídos sus palabras de entonces: "¡No temáis! ¡Abrid, más todavía, abrid de par en par las puertas a Cristo!" El Papa hablaba a los fuertes, a los poderosos del mundo, los cuales tenían miedo de que Cristo pudiera quitarles algo de su poder, si lo hubieran dejado entrar yhubieran concedido la libertad a la fe. Sí, él ciertamente les habría quitado algo: el dominio de la corrupción, del quebrantamiento del derecho y de la arbitrariedad. Pero no les habría quitado nada de lo que pertenece a la libertad del hombre, a su dignidad, a la edificación de una sociedad justa.
Además, el Papa hablaba a todos los hombres, sobre todo a los jóvenes. ¿Acaso no tenemos todosde algún modo miedo —si dejamos entrar a Cristo totalmente dentro de nosotros, si nos abrimos totalmente a Él—, miedo de que Él pueda quitarnos algo de nuestra vida? ¿Acaso no tenemos miedo de renunciar a algo grande, único, que hace la vida más bella? ¿No corremos el riesgo de encontrarnos luego en la angustia y vernos privados de la libertad? Y todavía el Papa quería decir: ¡no! quien deja...
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