La etica y la moral en el colegio la naturaleza, la religion

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LA ÉTICA VA AL COLEGIO
Fernando SAVATER moi je dis: -Seigneur! votre régle est austere! Seigneur! vous avez mis partout un noir mystere, Dans I'homme et dans I'amour, dans I'arbre et dans I'oiseau, Et jusque dans ce lait que réclame un berceau, Ambroisie et poison, doux miel, liqueur amere, Fait por nourrir I'enfant ou pour tuer la mere!
Et

(Victor HUGO Aat Volui2tarj

Los designios de laadministración son por lo menos tan impenetrables como los divinos y en ocasiones bastante más. No es fácil para un simple mortal averiguar qué movió a los gestores educativos a incluir en los planes de estudio una asignatura de ética como alternativa a la de religión. ¿Qué se pretende brindando semejante opción? ¿Se sugiere acaso que hay que elegir entre ser religioso o ético, tal como sostuvo ensu 0 día León Chestov? 2 se indica que la ética es la religión del laico? Situado en tan paradójica bifurcación, el adolescente debe decidirse por uno u otro camino, como el protagonista de alguno de esos cuadros barrocos a los que tientan simultánea y contradictoriamente la Virtud y el Vicio, el Placer y el Trabajo. Mientras tanto, el cura que da clases de religión y el profesor de ética debencontemplarse uno a otro fieramente, como Don Camilo y Peppone en una de las novelas de Guareschi. Por fortuna, en la mayoría de los casos los dilemas aparentemente más insolubles se resuelven en una discreta y ambigua síntesis: los vicios privados son virtudes públicas, el trabajo puede ser placentero y el placer laborioso, Peppone es más o menos cómplice de Don Camilo y la religión y la ética denuestro bachillerato vienen a ser lo mismo; incluso a veces están administradas por el mismo clérigo. Nuestro adolescente no permanecerá perplejo mucho tiempo y pronto se inclinará por cualquier cosa, con tal de que no le den mucho la lata. Antes, las llamadas tres Marias eran la religión, la gimnasia y la Formación del Espíritu Nacional, asignatura mussoliniana con nombre digno de un Fichte algodevaluado. Cuando esta ú1tima había felizmente perecido, viene la ética a completar de nuevo el trío, aunque a título optativo: se renuncia de momento a formar un espíritu nacional y se acomete la Formación del Espíritu Moral de los hombrecitos. ¡De Fichte a SchiIler! Ya nos vamos aproximando a Hegel, que es en quien inevitablemente acabará por desembocar todo esto.. . Pero veamos un poco más decerca qué tenían las antiguas tres Marías en comúri,

aparte del casi universal menosprecio con el que eran contempladas, fruto de su condición venial, pues nadie jamás habría de repetir curso a causa de ellas. En primer lugar, eran campo adecuado para el lucimiento tangencia1 de alumnos minusválidos para otras facetas del saber. El piadoso y algo memo destacaba en el re!ato del martirio de losMacabeos; el deportista negado para las matemáticas o el latín, triunfaba sobre ese plinton en el que otros tan vergonzosamente nos estrellábamos; incluso había jóvenes joseantonianos, hoy meritorios tribunos del pueblo en su mayoría, que a falta de otras habilidades más trascendentales se habían adueñado del panegírico de la Familia, el Municipio y el Sindicato. Brindaban así las Marías consuelo aalgunos de sus restantes deficiencias escolares y eran así Marías Magdalenas y hoy magdalenas proustianas en el recuerd o . . . Por otra parte, compartían ese trío de calaveras sonrientes la cualidad de ser fundamentalmente disc~)linarias, es decir, se practicaba en ellas más la voz de mando que el razonamiento lógico o incluso que la pura y desprejuiciada información (en honor de la verdad deboañadir que estas dos cualidades no solían imponerse tampoco de manera abrumadora en ninguna de las demás asignaturas). Los educandos tropezábamos en cada una de ellas con un primer atisbo de lo indiscutible y se nos propinaban esbozos portátiles de esos grandes dogmas míticos contra cuya opinable inopinabilidad estamos todos destinados a partirnos los cuernos durante el resto de la vida: el...
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