La fuerza de tu brazo

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  • Publicado : 28 de agosto de 2012
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La Fuerza de tu Brazo

La frase final, la pronunció Juan con una sonrisa en los labios. Patricia sintió como el estomago le daba un vuelco. A ella no le sonreía así.

-Supongo que esamujer no vendra a mi casa, Juan.

-Supones mal, no se por que piensas esto, Patricia .Y dentro de unas horas sera nuestra casa. Es persona de mi confianza y vivira aquí.

-¡Esto esdemasiado! ¡Primero casarnos de esta manera, después alguien intenta matarme y traes a tu amante a mi casa! ¡Es mi casa y no quiero que venga aquí, nunca!

Juan Acosta entrecerro los parpados.-¿De que manera querias casarte, Patricia?

-Por amor. Yo quería casarme por amor…

-El amor no existe, corazon .El amor existe en los libros, es locura de poetas y sueño de mujeres, Patricia.Escucha, en la carta que me dejo mi padre me dice que en cinco años podemos separarnos. Lo haremos, pasado ese tiempo cada uno seguira su camino. Hasta entonces seamos civilizados, seamos amigosal menos.

-Amigos…Juan, los hombres de ayer ¿Qué querian? A poco me matan.

-Las tierras, Patricia. La tierras, estoy empezando a comprender el motivo de esta boda. Los dos nos protegemosmutuamente. Alguien habla de bolsas de gas enormes en estas tierras, alguien está comprando toda la tierra que puede. Si tienes una cantidad inferior cierta cifra puede que el gobierno nosobligase a vender. Uniendo los fundos somos fuertes eso puede ser el motivo de todo. Escúchame, Patricia. Hemos comenzado mal todo esto. Te prometo que no te obligare a nada. Tan sólo te pido queayudes con el trabajo durante un tiempo, después vete a Santiago o a donde quieras. Sólo un tiempo estaremos juntos, Patricia y saldremos del embrollo.

Patricia sentia ganas de llorar, ya no leimportaba la tierra ni el fundo. Se estaba empezando a sentir dependiente de Juan Acosta y no le gustaba; se estaba enamorando de él y a su futuro marido tan sólo le preocupaban las tierras.