La Historia De Minerva Y Aracne

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  • Publicado : 24 de mayo de 2012
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EL CONCURSO DE TEJIDO La historia de Minerva y Aracne
Aracne era una campesina orgullosa y, a la vez, una admirable hilandera y tejedora. Las ninfas del agua dejaban sus ríos, y las ninfas delbosque sus florestas para venir a ver cómo Aracne remojaba la lana en tinturas de color carmesí, tomaba luego los largos hilos y, con sus hábiles dedos, tejía exquisitos tapices. -¡Ah! ¡Minerva debió deser quien te dio semejante don! –dijo un día una de las ninfas del bosque, refiriéndose a la diosa del tejido y de las artes manuales. Aracne echó atrás la cabeza y exclamó: -¡Oh, no! ¡Minerva no me haenseñado nada! ¡Todo lo que sé, lo he aprendido yo sola! – y enseguida, decidió retar a la diosa a competir con ella: -¡Veamos quién de las dos merece llamarse la diosa del telar! Las ninfas, ante talcúmulo de propósitos desdeñosos lanzados contra una diosa del Olimpo llena de poder, se cubrieron la boca horrorizadas. Y tenían razón, porque cuando Minerva se enteró de semejantes pretensiones, seenfureció. Inmediatamente adoptó la apariencia de una anciana de pelo gris, y cojeando, ayudada de un bastón, se dirigió hacia la cabaña de Aracne. Cuando ésta abrió la puerta, Minerva, amenazándolacon su dedo nudoso, le dijo: -Si yo estuviera en tu lugar, no andaría comparándome de manera tan engreída con la gran diosa Minerva, y humildemente le pediría perdón por tus palabras arrogantes.-¡Ridícula, tonta! –repuso Aracne-. ¿Quién eres tú para venir ante mi puerta a decirme lo que debo hacer? ¡Si esa diosa tiene al menos la mitad del poder que la gente le atribuye, que se presente aquí y lodemuestre! -¡Aquí está ella! –anunció una potente voz y, ante los ojos de la joven, la anciana se convirtió al instante en la diosa Minerva. Aracne enrojeció de vergüenza. Sin embargo, se mantuvodesafiante, y en forma temeraria caminó hacia su destino. -¡Hola, Minerva! –dijo-. ¿Al fin vas a decidirte a competir conmigo? Minerva se limitó a lanzarle una mirada de fuego a la joven, mientras las...