La iliada o el poema de la fuerza

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LA IL´ IADA O EL POEMA DE LA FUERZA Simone Weil
El verdadero h´roe, el verdadero tema, el centro de La Il´ e ıada es la fuerza. La fuerza manejada por los hombres, la fuerza que somete a los hombres, la fuerza ante la cual la carne de los hombres se retrae. El alma humana sin cesar aparece modificada por sus relaciones con la fuerza, arrastrada, cegada por la fuerza de que cree disponer,doblegada por la presi´n de la fuerza que sufre. Los que so˜aron que o n la fuerza, gracias al progreso, pertenec´ ya al pasado, pudieron ver en este poema ıa un documento; los que saben discernir la fuerza, hoy como antes, en el centro de toda historia humana, encuentran en ´l el m´s bello, el m´s puro de los espejos. e a a La fuerza es lo que hace de quienquiera que le est´ sometido una cosa. Cuando ese ejerce hasta el extremo, hace del hombre una cosa en el sentido m´s literal, pues a hace de ´l un cad´ver. Hab´ alguien y, un instante despu´s, no hay nadie. Es un e a ıa e cuadro que La Il´ada no se cansa de presentar. ı ... los caballos haciendo resonar los carros vac´ por los caminos de la guerra. ıos en duelo de sus conductores sin reproche. Ellos sobre la tierra yac´an, de los buitres m´squeridos que de sus esposas. ı a El h´roe es una cosa arrastrada tras un carro en el polvo: e ... Alrededor, los cabellos negros estaban esparcidos, y la cabeza entera en el polvo yac´a, antes encantadora; ahora Zeus a sus enemigos ı hab´a permitido envilecerla en su tierra natal. ı A la amargura de tal cuadro la saboreamos pura, sin que ninguna ficci´n reconforo tante venga a alterarla, ningunainmortalidad consoladora, ninguna ins´ ıpida aureola de gloria, o de patria. Su alma fuera de sus miembros vol´, fue hacia el Hades, o llorando su destino, abandonando su virilidad y su juventud. M´s pat´tica todav´ por lo doloroso del contraste, es la evocaci´n s´bita, r´pia e ıa, o u a damente borrada, de otro mundo, el mundo lejano, precario y conmovedor de la paz, de la familia, ese mundo dondecada hombre es para los que lo rodean lo que m´s a cuenta.

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En la casa ella ordenaba a sus sirvientas de hermosos cabellos que se quedasen para poner cerca del fuego un gran tr´ ıpode, a fin de que hubiera para H´ctor un ba˜o caliente al retornar del combate. e n ¡Ingenua!. No sab´a que muy lejos de los ba˜os calientes ı n el brazo de Aquiles lo hab´a sometido, a causa de Atenas la de losojos ı verdes. En verdad, estaba lejos de los ba˜os calientes el desdichado. No estaba solo. Casi n toda La Il´ada transcurre lejos de los ba˜os calientes. Casi toda la vida humana ha ı n transcurrido siempre lejos de los ba˜os calientes. n La fuerza que mata es una forma sumaria, grosera, de la fuerza. Mucho m´s a variada en sus procedimientos y sorprendente en sus efectos es la otra fuerza, la queno mata; es decir, la que no mata todav´ Matar´ seguramente, o matar´ quiz´, o ıa. a a a bien est´ suspendida sobre el ser al que en cualquier momento puede matar; de todas a maneras, transforma al hombre en piedra. Del poder de transformar un hombre en cosa mat´ndolo procede otro poder, mucho m´s prodigioso aun: el de hacer una a a cosa de un hombre que todav´ vive. Vive, tiene un alma, y sinembargo es una ıa cosa. Ser muy extra˜o, una cosa que tiene un alma; extra˜o estado para el alma. n n ¿Qui´n podr´ decir c´mo el alma en cada instante debe torcerse y replegarse sobre e ıa o s´ misma para adaptarse a esta situaci´n? No ha sido hecha para habitar una cosa, ı o y cuando se ve obligada a hacerlo no hay ya nada en ella que no sufra violencia. Un hombre desarmado y desnudo sobre el cualse dirige un arma se convierte en cad´ver antes de ser alcanzado. Durante un momento todav´ calcula, act´a, espera: a ıa u Pensaba, inm´vil. El otro se aproxima, todo sobrecogido, o ansioso de tocar sus rodillas. En su coraz´n deseaba o escapar a la muerte malvada, al negro destino... Y con un brazo apretaba para suplicar sus rodillas, con el otro manten´ ıa la aguda lanza sin abandonarla......
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