La leyenda de soledad cruz

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LA LEYENDA DE SOLEDAD CRUZ
(novela)
GONZALO ABELLA

1ª edición: 1997
2º edición:
ISBN 9974-39-097-4
depósito legal: 304972/97

a todos los que hicieron, hacen y harán la historia desde abajo, con los de abajo; a esos hombres y mujeres cuyas huellas reaparecen siempre a pesar del opaco manto de la historia oficial.
a los que conquistaron pedazos fugaces de la utopía solidaria y a losque dieron todo para que ello fuera posible.
a aquellos que, como mi hija, crecieron tocando un pedacito de la utopia y despues ya nunca fueron los mismos.
a Edison, Bruno, Natalia, Tatita, Noel, Misi, Mati, Tina, Inés, Nicolás, Marquitos, Fernanda, Cata, Mauro, Guzmán y los otros chiquitos que vienen... y a los chiquitos que faltan también

"Fueron vanguardia bravía
y hoy cubren la retiradason los de cruza atigrada
la flor de la gauchería;
los honra la bizarría
de pelear por un vencido
al que acusan de bandido
por pretender, denodado
que el criollo más desgraciado
sea el más favorecido"

(O.Rodríguez Castillos: "Cimarrones"")
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"Me lo dijo un indio
viejo y medio brujo
que se santiguaba
y adoraba al Sol"(Fernán Silva Valdés, "Leyenda de la flor de ceibo")
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"Hay cosas que para que triunfen han de andar ocultas" (José Martí, carta a Manuel Mercado desde el frente de batalla, en 1896)
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capítulo cero:
DE COMO SOLEDAD CRUZ ENTRO EN MI VIDA

Yo era muy joven cuando oí hablar por primeravez de Soledad Cruz.
Estaba cumpliendo por entonces con mi primer trabajo profesional como docente: una breve suplencia en una escuela rural de Canelones.
Recuerdo que iba a la escuela en tren y todo para mí era una fiesta. Disfrutaba intensamente el ritual de llegar a la Estación Central, acomodarme en el viejo vagón con asientos de madera, observar las chacras por la ventanilla y oír lasconversaciones de los otros viajeros que sabían leer en el paisaje rural señales para mí todavía incomprensibles.
Gracias a mis compañeros ocasionales en esos viajes, aprendí mi propio analfabetismo cultural. Aprendí que las palabras cultura y cultivos tienen una raíz común, esencial y demasiadas veces olvidada.
Como si esto fuera poco, la destreza de mis alumnos en distintas actividades cotidianas(hasta para abrir y cerrar tranqueras) me evidenciaba mis otras ignorancias, en las horas previas y posteriores a cada sesión docente.
Lamentablemente mi alfabetización rural fue demasiado breve por una errónea decisión propia.
Había decidido trasladarme en cuanto me fuera posible a una escuela suburbana de Montevideo. Como muchos jóvenes a fines de los sesenta, me parecía inminente unarevolución social encabezada por el proletariado fabril y no quería perderme la fiesta de los de abajo asaltando el Cielo. El teatro principal de operaciones de las luchas sociales que se avecinaban iba a ser urbano y yo quería estar allí.
Tenía veintiún años de edad y muchas ganas de hacer cosas...
Por eso, aunque conocía y amaba el campo desde pequeño, mi pasaje como docente por la escuela rural fuedemasiado fugaz. Y no presté la atención debida a ciertas cosas mágicas que viví por entonces, y que muchos años después, lejos del Uruguay, volvían a mí en recurrentes ensoñaciones.
Uno de estos hechos que borré por un tiempo fue la proximidad de un vecino, anciano chacarero mulato, robusto y solitario, al cual no le había durado mujer alguna por su fama de lobizón.
El lobizón u hombre-lobo esuna tradición universal que se "agauchó" en nuestro medio rural y cobró perfiles propios en el imaginario cultural mestizo de nuestra gente de campo. Según la leyenda es un hombre común y corriente, siempre nacido séptimo hijo varón en su familia, que todos los viernes al anochecer sufre una transformación física creciéndole entonces un vello animal, garras y colmillos, y en esos momentos se...
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