La leyenda del dorado

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EL COMIENZO

Oro, gold como dijeron los gringos que también llegaron a mi amado terruño.

Una sola palabra que encierra más de lo que podamos imaginar….

Comenzaré mi relato, el cual trata de una historia completamente verídica, con personajes reales, los nombres si serán ficticios ya que debemos proteger la integridad de las personas que a mi lado tuvieron esa espectacular y a la veztriste experiencia.

Todo empezó en el año de 1991, en un hermoso y olvidado poblado llamado El Bolo San Isidro, en las cercanías de la ciudad de Palmira, departamento del Valle del Cauca, en mi amado país Colombia.

La gran mayoría de la población llevaba una vida amable, trabajando la tierra día a día, otros en sus empleos en las ciudades cercanas y algunos más afortunados simplemente viviendodel clima como decimos en la región.

Ni uno sólo de sus habitantes tuvo la más mínima sospecha de lo que iba a ocurrir, pero, quién habría jamás sospechado que un pueblo tan sencillo como este podría ser guardián de un tesoro tan grande, y no estoy exagerando, porque con mis propios ojos vi un tesoro más allá de lo que mi imaginación jamás logró anticipar, y aclaro que no vi más que una mínimaparte de lo que realmente ese pedazo de tierra tenía guardado. En el transcurso de mi relato comprenderán porque lo digo.

Y sucedió que una tarde de vacaciones, después de regresar de una jornada alegre de pesca en el río, mis primos vieron con gran sorpresa como un señor de edad se deslizaba entre los cañaduzales de la hacienda Malagana con un objeto algo sospechoso entre las manos, se tratabade lo que comúnmente se llama azogue, que es como un imán con una aguja e hilo con el cual los antiguos buscaban tesoros.

Mi primo lo saludó

- Buenas tardes
- Buenas tardes le respondió él
- Qué hace por estos lugares
- Buscando carnadas para pescar –Mintió él -

Mi primo inmediatamente descubrió que le mentían y prefirió no seguir con la conversación, pero en su mentesiempre supo que clase de instrumento era ese.

Y todo empezó así, y desde ese día algunos de mis tíos y primos empezaron a ir cada tarde a ese cañadulzal en busca de fortuna.

Al principio sólo eran pedazos de cerámica precolombina, cuentas de collares en hueso, jade, cuarzo y otros materiales usados por nuestros ancestros indígenas, nada fuera de lo normal hasta que sucedió lo inesperado….Una noche cualquiera, en una de sus búsquedas diarias descubrieron lo que podría ser una tumba indígena y se apresuraron a investigar para sacar lo que en ella había.

Grandísima sorpresa, algo jamás sospechado por ninguna de nuestras tres generaciones de antepasados que habitaron estas tierras y que durante años y años recorrieron este hermoso Valle del Cauca.

La tumba pertenecía a unancestro indígena, al parecer un guerrero, tenía gran cantidad de piezas en cerámica, collares, y dijes, si señor, dijes de oro.

Una sensación extraña recorrió el cuerpo de los aventureros, yo no serían mas campesinos, ya no serían mas pobres, para ellos en su alma desbordada de felicidad existía la convicción de ser ahora MILLONARIOS, si con mayúscula, ya no eran pobres, eran ricos y huaqueros,buscadores de guaca, los que ya no golpean la tierra para sembrar semillas y cultivarla, ahora abrirían la tierra para buscar lo que la Madre tierra guarda en sus entrañas y que nuestros antepasados, fieles a su costumbre, enterraron con ellos porque lo veían necesario para el viaje al más allá.

Y la noticia se regó como pólvora, en cuestión de unas pocas horas se paso de un puñado de hombres a uncentenar de hombres, mujeres, jóvenes y hasta niños que estaban sobre la tierra de la Hacienda Malagana buscando una parte de oro que los ayudara a salir de pobres o al menos salir de una necesidad apremiante

Durante unas semanas todos encontraron lo mismo: collares, vasijas precolombinas y uno que otro dijecito de oro, muy pequeño pero un tesoro para su nuevo dueño.

Pero de repente, en...
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