La naranja mecanica

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  • Publicado : 3 de mayo de 2010
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¿Es el hombre soberano de su propia libertad?

María Paz Mejías

Cuando hablamos de La Naranja Mecánica inevitablemente llega a nuestra mente una imagen, un recuerdo violento del malchicohaciendo y deshaciendo a su antojo por el mundo.
Recordamos claramente a este tipo engreído e inconsciente, Alex DeLarge, que junto a sus amigotes hacen de la ultraviolencia un acto cotidiano, fuente desatisfacción a sus necesidades incluso sexuales, que mediante el forcejeo y la violación obtienen cada vez que lo desean, llevando al género femenino al límite del placer y deseo sexual, condicionando sucalidad como personas de carne y hueso.
En la película todo esto se ve acompañado por la sarcástica idea de armonía representada estéticamente por la música docta de la cual Alex es fiel amante,configurando un escenario tenso y a su vez muy confuso, puesto que nos enfrentamos a un situación fuera de nuestro contexto: música clásica para la ultraviolencia y los malos actos. Es completamentecontrario a nuestra concepción de la música clásica considerando que siempre la hemos asociado a la armonía y al orden en sus intervalos tonales, ya que las escalas de la música clásica, sabemos, fueroncompuestas de forma tal que melódicamente emitan ondas agradables al oído humano.
Lo anterior sólo es posible mediante el condicionamiento clásico del cual somos producto, creando una especie deesquema mental que rige en nuestras vidas y nos orienta a colaborar con el bien común, es decir, dentro de una sociedad existen factores que condicionan estereotipos del bien y el mal, y en base a esto escomo la mayoría de los habitantes condiciona sus vidas y finalmente concreta en hechos cotidianos ligados a satisfacer la moral colectiva y posicionarnos dentro de un contexto ético.
Ahora bien, enel contexto en el cual fue estrenada La Naranja Mecánica no podemos, evidentemente, no considerar el propósito de las potencias mundiales de ese entonces (que perduran hasta hoy), es decir,...
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