La naturaleza social del hombre

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NATURALEZA SOCIAL DEL HOMBRE

Nuestro precedente análisis nos muestra que la familia, aun reducida eventualmente a un mínimo temporal, no es una asociación arbitraria nacida de la fantasía ni de la simpatía de dos seres. No se confunde en absoluto con las formas contractuales que marcan su constitución en las sociedades organizadas. La familia Fulano es, sin duda alguna, el producto de unacuerdo mutuo de sus miembros primitivos, o sea de una elección recíproca que hubiera podido no producirse. Pero dicho acuerdo y dicha elección no tendrían ningún sentido, si cada uno de los cónyuges no hubiera poseído un instinto sexual que le hubiera hecho buscar de modo general la unión con un individuo complementario. Vale decir que, en la familia, sólo lo particular es contractual.

La pareja,ya lo hemos visto, constituye un grupo natural de carácter biológico y su extensión al niño, sin la cual la familia pierde, con la continuidad, la mayor parte de su significado social, no es menos natural. Debemos precisar que el grupo así formado, procede de una tendencia biopsíquica que, en cada uno de los cónyuges, es evidentemente individual pero posee una finalidad social y supera, pues, lapersona de su poseedor. El orden familiar nos es inmanente o, más exactamente, se confunde en nosotros con una intención directriz que, en un primer momento, habíamos considerado estrictamente personal pero tenemos ahora que reconocer, en su aspecto sexual especializado, como social.

Nada de sorprendente hay en eso, por otra parte, puesto que somos un producto social, resultado de la unión de lapareja. Se nos opondrá que esto es cierto de todos los animales sexuados, incluidos aquellos que se consideran unánimemente asociales porque viven aislados de sus congéneres. La tesis es exacta, pero la calificación de asociales aplicada a seres que buscan periódicamente, cuando más no fuera por un tiempo muy breve, la unión perfecta del apareamiento, nos parece abusiva.

En la realidad, elinstinto sexual basta para hacer de un animal un ser social. Pero la sociabilidad varía con el grado y la forma de evolución y civilización de la especie, la raza y el individuo considerados. El hombre no es el más social de los animales, y la "polis" no posee una organización tan rígida como la colmena o el hormiguero, a pesar de que gran parte de los habitantes de estos últimos son asexuados. Esclaro, por tanto, que nuestro instinto social sobrepasa nuestro instinto sexual, tanto más cuanto que nuestra tendencia a la vida común no se limita a nuestra familia, ni siquiera a las personas de sexo diferente del nuestro.

La explicación es evidente. La vida familiar, directamente nacida de nuestro carácter sexuado, ha creado una adaptación hereditaria a la vida en grupo, vale decir, un hábitosocial específico. Este nuevo instinto, más abierto que nuestra tendencia sexual, es amplificación de esta última por la historia y sus exigencias vitales de trabajo y de defensa. Pero no ha sofocado, como ocurrió en los insectos que citábamos más arriba, nuestra personalidad ni, con más razón, nuestra sexualidad.

La familia y, por consiguiente, nuestra tendencia genésica siguen siendo elcimiento de nuestra naturaleza social. Antes que nuestro instinto social heredado haya podido actuar sobre nuestro comportamiento, experimentamos la influencia de la familia de la que nacemos miembro, y que nos cría. Más tarde, constituimos a nuestra vez un grupo idéntico en su estructura a aquel que nos formó. Dicho de otro modo, la familia es la base natural de toda nuestra actividad social y, ya quelo mismo ocurre con todos nuestros semejantes, la "célula" de la comunidad, vale decir, el grupo fundamental sin el cual la sociedad desaparecería y a la vez el más reducido en que se manifiesta una vida y una producción colectivas, vida y producción que proceden de nuestro instinto sexual.

77. HERENCIA SOCIAL DEL HOMBRE

Debemos, pues, distinguir dos elementos que concurren a la formación...
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