La naturaleza

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 6 (1491 palabras )
  • Descarga(s) : 4
  • Publicado : 12 de junio de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Cuando Comienza La Vida
Por José María Ruiz Soroa, abogado (EL CORREO DIGITAL, 05/02/09):
En ocasiones es preciso distinguir entre una causa justa, como lo es la de establecer una regulación del aborto que garantice razonablemente la libertad y la seguridad jurídica de la mujer, y las razones que se dan para sostenerla, como la de que es sólo la mujer la que puede decidir sobre su cuerpo y suvida. Porque bien puede suceder, y creo que éste es uno de los casos en que eso ocurre, que una cierta manera de defender una causa justa sea total y absolutamente inaceptable. No la causa, pero sí la manera.
Un difundido criterio, sedicentemente progresista, sostiene que la mujer es la única titular de derechos en relación a su embarazo, puesto que el feto no puede ser considerado como personahumana y, por ello, carece de derecho alguno. Para este radical planteamiento, existe una vida humana y no dos en la problemática situación que plantea el aborto y, por ello, no hay ningún conflicto serio a resolver. Se trata sólo de respetar el más amplio derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo y su vida, exactamente igual que el que poseemos el resto de los seres humanos sobre nuestrosoporte biológico. De seguirse fielmente el razonamiento hasta su final, la ley no tendría por qué regular el aborto, igual que no se inmiscuye en el derecho de las personas a ser intervenidas, a cortarse el pelo o a modificar su cuerpo.
Es curioso señalar que este mismo pensamiento, que defiende que el ‘nasciturus’ carece de derecho alguno, no tiene reparo lógico alguno para admitir que las futurasgeneraciones son titulares de derechos efectivos sobre o en contra de nosotros los actuales vivientes, en materias tales como la conservación del medio ambiente o el equilibrio sostenible. Lo cual resulta una contradicción insostenible: ¿Cómo sería que las generaciones humanas ni siquiera concebidas pudieran ser titulares de derechos actuales mientras que el ya concebido pero todavía no nacidocarecería de derecho alguno?
Hay algo que intuitivamente se nos impone sin necesidad de mayor argumentación y es que el aborto es una situación que afecta directamente a algo o alguien más que a la mujer que lo sufre. Todos intuimos que el feto que se destruye en un aborto tiene algo que ver con la vida humana, que no es lo mismo amputarse una oreja que amputarse un feto. Y que, precisamente por ello,la regulación del aborto debe tomar en consideración la existencia del feto como factor limitativo de la voluntad absoluta de la mujer.
¿Está usted insinuando que el feto es una persona humana y que, por tanto, el aborto es un asesinato? ¿Defiende usted, como la doctrina católica oficial, que existe vida humana desde el momento mismo de la fecundación del óvulo? Pues no, ni mucho menos. Lo queafirmo es sólo que el feto tiene que ver con la vida humana y que este particular ‘tener que ver’ debe ser examinado con cuidado cuando se discute sobre la regulación del aborto.
Verán, y por decirlo directamente, es un error plantear la cuestión como un dilema binario, el de si el feto es o no persona. Porque así planteada, la cuestión lleva indefectiblemente a respuestas arbitrarias yapriorísticas. Unos dicen que lo es ya desde la concepción, otros desde que es viable, otros desde que puede vivir independientemente, otros sólo desde que nace. Todos tienen una respuesta tajante para una cuestión que sin embargo, y éste es el meollo del asunto, es imposible de contestar. Esto es lo que afirmo: que no existe forma de responder a la pregunta de cuándo exactamente, en qué concreto momento,comienza a existir la vida humana. Porque es una pregunta falaz en su mismo planteamiento. Y que la religión, la ciencia, o la medicina, cuando ponen aquí o allí, en algún concreto momento, ese comienzo de la vida humana, están siendo arbitrarias en grado sumo.
Los griegos llamaban ’sorites’ a un tipo de planteamientos falaces que conviene recordar ahora: si de un montón de trigo quitamos un...
tracking img