La novena revelacion

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LA NOVENA REVELACIN

James Redfield

NOTA DEL AUTOR

Desde hace ya medio siglo, una nueva conciencia se introdujo en el mundo humano, una nueva conciencia que slo puede denominarse trascendente y espiritual. Si usted est leyendo este libro, es posible que ya sienta qu est ocurriendo, que ya lo sienta en su interior.
Empieza con una mayor percepcin en cuanto a la forma en que avanzanuestra vida. Notamos los hechos fortuitos que ocurren en el momento justo y que hacen aparecer precisamente a los individuos indicados para dar a nuestra vida un rumbo nuevo e inspirador. Quiz ms que cualesquiera otras personas en cualquier otra poca, intuimos un significado ms elevado en estos hechos misteriosos.
Sabemos que la vida tiene que ver realmente con un desarrollo espiritual personal,fascinante y mgico; un desarrollo que ninguna filosofa o religin ha logrado hasta ahora explicar por entero. Y sabemos tambin otra cosa: que una vez que entendamos lo que est ocurriendo, cmo acceder a este proceso y cmo maximizar su aparicin en nuestra vida, la sociedad humana dar un salto cuntico a una forma de vida totalmente nueva -que concrete lo mejor de nuestra tradicin- y creara una cultura queha sido el objetivo de toda la historia hasta el momento.
El siguiente relato se presenta bajo esta nueva perspectiva. Si lo conmueve, si cristaliza algo que usted percibe en la vida, transmtaselo a otro... pues estoy convencido de que nuestra nueva conciencia de lo espiritual se expande precisamente de esa forma, no ya a travs de la publicidad o por moda, sino en forma personal, a travs de unasuerte de contagio psicolgico positivo entre las personas.
Lo nico que debemos hacer es interrumpir nuestras dudas y distracciones el tiempo suficiente... y, como por milagro, esa realidad puede ser la nuestra.

UNA MASA CRTICA

Llegu hasta el restaurante y estacion; luego me reclin en el asiento para pensar un momento. Sabia que Charlene ya estara adentro, esperando para hablar conmigo.Pero, por qu? Haca seis aos que no tena noticias de ella. Por qu volva a aparecer ahora, justo cuando yo me haba recluido en el bosque por una semana?
Baj de la camioneta y camin hasta el restaurante. A mi espalda, el ltimo resplandor de una puesta de sol se hunda al oeste y derramaba rayos de mbar dorado sobre el estacionamiento hmedo. Una hora antes, un breve chaparrn haba mojado todo y ahora lanoche de verano era fresca y renovada y, por el efecto de la luz evanescente, pareca casi surrealista. Una media luna colgaba en el cielo.
Mientras caminaba, viejas imgenes de Charlene se agolpaban en mi mente. Seguira siendo bella, intensa? Cmo la habra cambiado el tiempo? Y qu deba yo pensar de ese manuscrito que me haba mencionado, ese antiguo objeto encontrado en Sudamrica sobre el cualestaba ansiosa por hablarme?
-Tengo una espera de dos horas en el aeropuerto -haba dicho por telfono-. Podemos cenar juntos? Te encantar lo que dice este manuscrito, es justo tu tipo de misterio.
Mi tipo de misterio? Qu haba querido decir con eso?
Adentro, el restaurante se hallaba lleno. Haba varias parejas esperando mesa. Cuando encontr a la mesera, me dijo que Charlene ya estaba ubicada y mecondujo al entrepiso, sobre el comedor principal.
Sub la escalera y vi a un grupo de personas alrededor de una de las mesas. El grupo inclua a dos policas. De repente, los policas se dieron vuelta y bajaron corriendo la escalera. Como el resto del grupo se dispers, pude entrever a la persona que pareca haber sido el centro de atencin: una mujer, todava la sentada a la mesa... Charlene!
Caminrpidamente hasta ella.
-Charlene, qu ocurre? Pasa algo malo?
Ech la cabeza hacia atrs en seal de exasperacin y se puso de pie con su inconfundible sonrisa. Not que tena el pelo, quizs, un poco diferente, pero la cara era exactamente como la recordaba: rasgos delicados, boca ancha, grandes ojos azules.
-No vas a creerlo -dijo, dndome un carioso abrazo-. Fui al bao hace unos instantes y, mientras no...
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