La reina de las nieves

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 434 (108369 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 8 de enero de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
[pic]

Carmen Martín Gaite

La Reina
de las Nieves

EDITORIAL ANAGRAMA
BARCELONA

Diseño de la colección: Julio Vivas
Ilustración: «Oda y Per junto a la ventana», Christian Krohg, 1892, Nasjonalgalleriet, Oslo

Primera edición en «Narrativas hispánicas»: mayo 1994
Primera edición en«Compactos»: mayo 1997
Segunda edición en «Compactos»: noviembre 1999
Tercera edición en «Compactos»: septiembre 2000
Cuarta edición en «Compactos»: julio 2001
Quinta edición en «Compactos»: mayo 2002

© Carmen Martín Gaite, 1994
© EDITORIAL ANAGRAMA, S.A., 1997 Pedro de la Creu, 58 08034 Barcelona
ISBN: 84-339-1481-2
Depósito Legal: B. 22313-2002
Printed in SpainLiberduplex, S.L., Constitució, 19, 08014 Barcelona

Para Hans Christian Andersen, sin cuya colaboración este libro nunca se habría escrito.
Y en memoria de mi hija, por el entusiasmo con que alentaba semejante colaboración.

Suéltate del infierno, y tu caída quedará interceptada por el tejado del cielo.DJUNA BARNES,
El bosque de la noche

NOTA PRELIMINAR

Esta novela, para la que vengo tomando notas desde 1975, ha tenido un proceso de elaboración lleno de peripecias. La empecé a escribir «en serio» en 1979, por primavera, y trabajé en ella con asiduidad hasta finales de 1984, sobre todo en otoño de ese año,durante una estancia larga en Chicago. Había ido a aquella Universidad como profesora visitante y me albergaba en el piso diecisiete de un antiguo hotel, el Blackstone, que tenía puerta giratoria. Desde mi habitación se dominaba el lago Michigan, yo había corrido la mesa junto a la ventana, y me pasaba tardes enteras trabajando allí. La Reina de las Nieves la asocio siempre con la fría y desoladavisión de aquel lago inmenso. Creo que en alguna entrevista que me hicieron por entonces, hablé ya de este proyecto literario, que consideraba suficientemente maduro y pensaba rematar a mi regreso a Madrid.
Sin embargo, a partir de enero de 1985, y por razones que atañen a mi biografía personal, solamente de pensar en la Reina de las Nieves se me helaba el corazón, y enterré aquelloscuadernos bajo siete estadios de tierra, creyendo que jamás tendría ganas de resucitarlos.
Pero no fue así. Al cabo de ocho años, recién publicada Nubosidad variable, y víctima del vacío que me habían dejado Sofía Montalvo y Mariana León, me volví a acordar de Leonardo Villalba con punzante nostalgia, como cuando se busca amparo en un amigo cuya pista hemos perdido. Y la pesquisa se inicia, aunarrostrando las emociones imprevisibles que puede acarrear todo reencuentro, que viene a ser casi siempre como hurgar en una herida.
Me puse, pues, a buscar aquellos cuadernos, cuya fisonomía externa recordaba perfectamente, y no aparecían por ninguna parte. A lo largo de tres días revolviendo cajones, estantes y maleteros, la búsqueda se iba volviendo cada vez más ansiosa y apasionada. Cuandopor fin los encontré, el desasosiego padecido me había servido para enterarme de la importancia que aún tenía para mí aquella historia, certeza que se intensificó cuando me puse a leerlos una tarde de julio de 1992 en Santander y decidí no abandonarlos ya nunca de nuevo. No me acordaba de que tuviera tanto escrito ni tantos apuntes tomados para su continuación. Sin embargo, quedaba aún mucha telacortada y bastantes enigmas por resolver. Casi sin darme cuenta, me fui metiendo otra vez en la tarea, y el argumento revivía. Simplemente porque no estaba muerto.
Si he querido dejar constancia de este proceso, aunque sea muy por encima, es por salir al paso de la extrañeza que puede provocar en quienes siempre me preguntan «¿Y en qué está usted trabajando ahora?» la idea de que una novela...
tracking img