La verdadera diosa

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La Verdadera Diosa.
Consideraciones sobre la importancia de la abeja, su contexto mitológico y su impacto en la existencia humana.

Cuando los hombres describieron el Paraíso o la edad dorada, la miel siempre estuvo presente, ya fuera en abundantes ríos de leche y miel, o deslizándose desde los árboles. Se representaba así, una luna de miel con el sabor primitivo y genuino de una humanidadinfantil. La miel fue un preciado alimento para los dioses, seres que tendrían toda la pinta de imaginarios u opacos recuerdos de una era que no tuvo tiempo para describirse mejor. Parece ser, que en el momento en el cual las sociedades iban conociendo la escritura, la Edad de Oro se esfumaba y aparecía la mitología al tiempo que se escribían los relatos de los hombres que consumían la miel como laleche de una madre a la que idealizaron en abundancia, hasta el punto de convertirla en una Diosa. Dicen los mitos que el propio Zeus fue amantado por una cabra de nombre Amaltea, por lo que se colige que ese animal mitológico fue como una tierna madre. En otro mito paralelo, la nodriza que alimentó a Zeus con leche de cabra y miel fue Melisa, hija de Meliseo, rey de Creta, el primero en introducirla costumbre del sacrificio a los dioses y las procesiones religiosas. De los mitos más antiguos se extrae la conclusión de que en los primeros albores de la civilización se tuvo como modelo de sociedad a la colmena, de tal forma, que la idea del matriarcado parece surgir de la sincera relación que mantuvieron las primeras sociedades que practicaron una incipiente apicultura. Rea, la madre deZeus, hacía sonar un tambor para impedir que las abejas enjambrasen en lugares que no le convenía. Como el uso de las bramaderas en los Misterios. Esos instrumentos1 realizados en hueso, cuerno o madera, se ataban a una cuerda y se hacían girar para producir un potente zumbido, imitando así el zumbido del enjambre. Los hombres de la llamada raza de oro eran súbditos de Cronos, vivían sinpreocupaciones ni trabajo, comían bellotas, frutos silvestres y miel que destilaban los árboles, bebían leche de oveja y cabra, nunca envejecían, bailaban y reían mucho. Su estilo era similar al de los llamados recolectores, dando fe de su relación con el entorno, ésta raza de oro asemejaría a

una especie de vegetarianos que al parecer no domesticaban sino que convivían con cierta asociación con animalesque consideraban nodrizas como la referida cabra Amaltea. Muchos dioses y héroes fueron cuidados y alimentados por animales desde Zeus hasta el caso extremo de Rómulo y Remo, pasando por Habis. Pero la Edad de Oro ya era un recuerdo confuso cuando Hesíodo pasó a describir las cinco edades del hombre. Luego vino la Edad de Plata, la de comedores de pan, y la introducción, por tanto, de la Diosa dela Cebada. Apareció el cultivo del cereal. Se cambió el modelo de sociedad que representa la colmena por el de un hormiguero, otro insecto social que en vez de flores prefiere el cereal. La miel era el alimento apropiado para las divinidades, el cereal en cambio, era el regalo de una diosa que a su vez quiso destruir a la humanidad. Eso es lo que tiene la mitología, que te presenta a Deméterentregando una espiga en una mano y en la otra un capullo de adormidera. De ese modo, los dioses entraron en un sueño profundo y dejaron como semilla, la estirpe que no cesa de imaginar el mundo como un Paraíso al que convertir en un infierno. Aún así, según Euctronio, le corresponde a Deméter ser la maestra que enseñó a las abejas a anidar en el hueco de los árboles. Pero, es Virgilio quien presenta aDeméter en intrínseca relación con las abejas. Melisa, una de sus devotas, murió despedazada por la confrontación que tuvo con unas mujeres exaltadas, furiosas por su negativa a compartir los secretos del Misterio. El enfado de Deméter fue similar al que ya tuvo cuando a Perséfone, enviando contra las asesinas y su vecindad una peste asoladora. Del cuerpo de Melisa surgió un enjambre de abejas,...
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