Lalala

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 6 (1325 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 3 de mayo de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
Él cazaba halcones

Todos quisiéramos que nuestro padre fuera un héroe. El padre de Gabriel lo es, y está en peligro.
Escribí una novela en la que buscar al padre no tiene ese significado "profundo" psicoanalítico, sino que significa efectivamente buscar al padre que ha sido secuestrado. El país es propiedad de los dueños de siempre, administrados y gobernados por los corruptos de siempre. Enesta sociedad de periódicos, radios y canales de televisión comprados, un periodista lanza desde su pequeña señal en una pequeña radio, una denuncia que involucra a generales corruptos, asiduos compradores de casas y terrenos con plata del Estado.
Tres días después de lanzar su primicia, desaparece.
Gabriel es hijo de este hombre: tiene quince años, una hermanastra hermosa de la que estáenamorado, que a su vez tiene un novio cuyo mote es El troglodita, con el que mejor es no cruzarse.
Gabriel es aficionado a las computadoras, a la música, hace ejercicios, aunque con flojera, y quiere tener un halcón en su casa porque en la ciudad, los chicos han adoptado esta moda.
Su vida es como la de cualquier muchacho (su padre se niega a tener un halcón en casa) hasta que su padre desaparece,entonces se convierte en un drama político, policial.
Escribí esta novela en 1998, digamos que la comencé a escribir y la abandoné porque otras novelas se inmiscuyeron. Ha sido publicada ahora por NORMA en su colección Zona Libre, lo que quiere decir que forma parte del grupo de libros que se encaminan a ser integrantes de los planes lectores que se desarrollan en los colegios.
Ýo la escribípara contarle a mi hijo la historia de los sujetos más amables del planeta que de pronto son absorvidos por la carroña de la corrupción, simplemente porque creo y se que la carroña roe y avanza sobre todos y todo, aunque no quieras meterte un día te alcanza y las consecuencias siempre son incalcublables y perversas.
Javier Arévalo, biografia básica
Mis padres bailaban a Pérez Prado y escuchabanboleros, que hasta ahora escucho yo. Era el año 65 del siglo pasado, un 14 de noviembre, en Lima, Perú. Nunca recuerdo la hora y no sé por qué. Desde entonces he respirado, una costumbre que ojalá no se me quite pronto, como otras costumbres tan saludables que desde esa fecha practico.
Pasé el colegio sin darme mucha cuenta, ahora creo que fui un niño genio porque aprobé todo y nunca estudié. Seguíperiodismo de casualidad y quizá porque no había otra opción para mí. Un amigo me había dicho: "en el periodismo te pagan por escribir" y como yo entonces era casi un profesional de la escritura (escribía introducciones a las asignaciones de mis amigos y también cuentitos eróticos por los que me ganaba un pan con pollo o un keke con chocolate), acepté meterme a la escuela de periodismo.
Miexperiencia en el colegio había sido tan traumática, por aburrida y mediocre, que no quería volver a ningún aula. Pero volví. Tenía 14 años cuando decidí ser escritor. ¿Existía algún lugar donde se siguieran cursos para graduarse de escritor?
No.
Todavía no existe ese lugar (y ojalá que nunca exista).
Publiqué mi primer libro de cuentos a los 23 años, se llama Una trampa para el comandante.Concytec me dio plata, mucha diría. Jamás había visto tanto dinero junto. Había presentado un presupuesto enorme para imprimir 500 ejemplares. Entregué 200 a la institución financiera, pero yo publiqué mil. Se los entregué casi todos a Diselpesa, una distribuidora de entonces, y cada mes iba y recogía un cheque; me sentía un escritor.
Con la mitad del dinero me fui a vivir a una casa de Miraflores queestaba en ruinas. La iban a tirar para construir allí unas oficinas que albergaran a una ONG. Viví seis meses comiendo huevos duros y papas sancochadas, hasta que se me acabó el dinero. Quedé flaco como un perro flaco. Luego publiqué Nocturno de ron y gatos (Peisa, 1994), una hermosa novela, según alguna novia, algunos amigos y varios críticos (otros dicen que no vale nada, pero a esos no hay que...
tracking img