Lalalal

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 5 (1096 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 20 de agosto de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Tenemos aquí la utilidad, el olvido, el hábito y al final, el error todo ello con base de una apreciación valorativa de la que el hombre superior había estado orgulloso hasta hora como de una especie privilegio del hombre en cuanto tal. Ese orgullo debe de ser humillado, esa apreciación valorativa debe de ser desvalorizada.
El origen psicológico del sentimiento de culpa es la frustración delinstinto. Instintivamente los seres humanos obtienen placer de sus acciones de fuerza, de su poder, y en especial de ocasionar sufrimiento. Pero cuando, gracias a la socialización, se impide que actuemos siguiendo nuestros deseos de ser crueles con los otros, la manifestación de ese deseo se inhibe y se interioriza. Nos torturamos interiormente a nosotros mismos con sentimientos de culpabilidadporque la sociedad nos castigaría si pretendiéramos torturar a otras personas
.
El punto de vista de la utilidad resulta el más extraño e inadecuado cuando se trata de ese ardiente manantial de supremos juicios de valor de ordenadores del rango.
La insostenibilidad histórica de aquella hipótesis sobre la procedencia de un juicio de valor bueno ella adolece en si misma de un contrasentidopsicológico. La utilidad de la acción no egoísta dice, sería el origen de su alabanza y se habría olvidado.
Un problema silencioso y que solo se dirige, selectivamente, a un exiguo numero de oídos, tiene intereses no pequeños el comprobar
Que en las palabras y raíces que designan bueno se transparentan todavía de muchas formas, el matriz básico en razón del cual los nobles se sentíanprecisamente hombres de rango superior.
Con el latín malus (malo) acaso se caracteriza al hombre vulgar en cuanto de piel obscura y sobre todo en cuanto de cabello negros, en cuanto habitante precario del suelo italiano, el cual por el color era por lo que más claramente se distinguía de la raza rubia, es decir la raza aria de los conquistadores, que se habían convertido en los dueños; cuando menosel gaélico me ha ofrecido el caso exactamente paralelo.
Los celtas, dicho sea de paso era una raza completamente rubia; se comete una injusticia cuando a esas fajas de población de cabellos oscuros esencialmente, que es posible observar en esmerados mapas etnográficos de Alemania.
Los dos valores contra puestos “bueno y malo” “bueno y malvados” han sostenido en la tierra una luchaterrible que ha durado: milenios y aunque es muy cierto que el segundo valor hace mucho que ha prevalecido, no falta sin embargo, tampoco ahora lugares en los que se continua librando esa lucha ha sido llevada cada vez más profunda, cada vez más espiritual, que estará escindido en aquel sentido y que ser realmente todavía un lugar de batalla de aquella antítesis.
Lo únicamente vivido, experimentadopor nosotros, lo asumido en nosotros, penetre en nuestra conciencia, en el estado de digestión, tan poco como penetra en ella todo el multiforme proceso con el que se desarrolla nuestra nutrición del cuerpo la denomina asimilación corporal cerrar de vez en cuando las puertas y ventanas de la conciencia no ser molestados por el ruido y la lucha con nuestro mundo subterráneo de órganos servicialesdesarrolla su colaboración y oposición.
El hombre en el que es aparato de inhibición se halla deteriorado y deja de funcionar es comparable a un dispéptico, ese hombre no dirige íntegramente nada.
Para así disponer anticipadamente del futuro, cuando debe haber aprendido antes el hombre a separarse el acontecimiento necesario del casual, a pensar casualmente, a ver y anticipar lo más lejanocomo presente, a saber establecer con seguridad lo que es fin y lo que es medio para el fin, a saber en general contar, calcular, cuando debe el hombre mismo, para lograr esto, haberse vuelto antes calculable, regular, necesario, poder responderse así mismo de su propia representación, para finalmente poder responder de si como futuro a la manera como lo hace quien promete.
La razón, la...
tracking img