Las cosas humanas por excelencia.

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 2 (441 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 30 de abril de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
Negron, M. (2004). La cosa humana por excelencia. Controversias de la ciudad. Caracas, Venezuela: Torino.

Esta fuera de duda que las calles son espacios urbanos que muchas veces, ellas son tambiénmagníficos espacios públicos, no son solo canales de circulación si no además (y quizá sobre todo) espacios donde vibra la vida urbana en su máxima intensidad, donde la actividad de los cafés yrestaurantes de los cines y teatros, de librerías y comercios de todo tipo crea ese clima fascinante de cosmopolitismo metropolitano. (pp.15)
A veces pareciera que el concepto de espacio publico, que espor excelencia el espacio de la ciudad, se confundiera con el espacio sin dueño o, en todo caso , de dueño abstracto (el estado, por ejemplo). De allí el abandono que suele caracterizarlo, sobre todoen los casos de estados pobres o de administraciones ineptas. Pero en verdad el es ante todo el espacio de la socialización o lo que es o mismo espacio compartido por los privados: sin el la vidaprivada, incluso la vida misma es impensable. En ese sentido es también, entonces, espacio privado, o cuando menos de los privado. Dice jane Jacobs > (pp.17)

Sanz, L. F. (2000). El Hombre de labicicleta azul. Salamanca, España: Junta de castilla y Leon.
Pero sin duda, lo que mas me atraía mi atención, en aquellos años era la visión de algún viajero solitario que se desplazara sobre su bicicletaen las largas distancias. Los viajeros en bicicleta me apasionaban. Venían desde la línea de horizonte… llegaban desde la soledad del campo por las largas carreteras, diminutos primero, como unpunto, apareciendo luego montados sobre sus cabalgaduras metálicas, cargadas de bolsos y de atuendos, grandísimos. Paraban para refrescarse junto alas fuentes, serios, reflexivos; pedaleaban sin prisahacia no se donde y, mientras cruzaban a mi lado, yo apretaba las manos y los dientes, me fijaba en ellos con los ojos bien abiertos y luego les seguía con la mirada hasta que el campo, de donde...
tracking img