Las leyes de licurgo

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Las Leyes de Licurgo

Plutarco nos cuenta que Licurgo fue contemporáneo de Ífito, y que militarmente estableció con él la tregua olímpica, que se prueba en un disco que se guarda en Olimpia, en el que está escrito el nombre de Licurgo.
Conozcamos, entonces, un poco más al legislador Licurgo, de quien decididamente nada puede expresarse (sobre su linaje, peregrinación y muerte), que no estéenvuelto en un halo cercano a la incertidumbre.
En cuanto al dictado de leyes, la oportunidad de su gobierno y su establecimiento, se hacen conciernas muy diversos, siendo el tiempo en que vivió un aspecto en el que menos se encaja y más permanece en el nimbo.
La más resuelta ordenación de Licurgo fue el reparto de la tierra. Sus fundamentos:
1) combatir la terrible desigualdad y diferencia,por la cual muchos pobres necesitados sobrecargaban la ciudad (algo que siempre preocupó a los gobernantes y ocupó sólo a los estadistas);
2) tratar el tema de la riqueza que se acumulada en muy pocos y;
3) desterrar la insolencia, la envidia, la corrupción, el regalo y principalmente los dos mayores y más antiguos males: la riqueza y la pobreza.
Entonces, presentando el país comoabsolutamente desocupado, propuso repartirlo nuevamente, para que todos viviesen entre sí uniformes e igualmente arraigados, dando el prez de preferencia a sola la virtud, como que de uno a otro no hay más diferencias o desigualdad que la que induce la justa represión de lo torpe y la alabanza de lo honesto; y diciendo y haciendo, distribuyó a los del campo el terreno de Laconia en treinta mil suertes, y elque caía hacia la ciudad de Esparta en nueva mil, porque éstas fueron las suertes de los Espartanos.
Algunos dicen que Licurgo no hizo más que seis mil suertes, y que después Polidoro, rey, añadió otras tres mil; y otros, que éste hizo la mitad de las nueve mil, y la otra mitad las había hecho Licurgo. La suerte de cada uno era la que se juzgó podría producir una renta, que era por el hombresetenta fanegas de cebada y doce por la mujer, y una cantidad de frutos líquidos proporcionada; porque creyeron que ésta era comida suficiente para que estuviesen sanos y fuertes, sin que ninguna otra cosa les hiciese falta.
Transciende que volviendo él mismo de un viaje al país, en tiempo que acababa de hacerse la siega, al ver las parvas emparejadas e iguales, sonriéndose, había dicho a los queallí se hallaban: "Toda Laconia parece que es de unos hermanos que acaban de hacer sus particiones."
Licurgo obligó a toda la población a comer en comedores comunales. Esto fue a lo que más se opusieron los ricos. Ya se sabe que es la mesa el auténtico escenario de la ostentación. Es para la "mise en scène" de la comida para lo que está preparada siempre una casa de ricos. Pues bien, aunque losricos apedrearon a Licurgo en la calle y, según la leyenda, le sacaron un ojo, no hubo forma de acabar con esta noble institución que con el tiempo terminó por poner de moda la moderación. Cada quien contribuía con una ración y una cuota, y esta manera de convivir se convirtió en todo un estilo de vida, sobrio y recatado.
Arregló también lo relativo a los entierros; porque trató en primer lugar dedesterrar toda superstición y, por lo tanto, no prohibió que se sepultasen los muertos dentro de la ciudad y que se pusiesen monumentos cerca de los templos; criando y familiarizando a los jóvenes con estos espectáculos, para que no se turbasen y horrorizasen con la muerte, ni se tuviesen por contaminados con sólo tocar un cadáver o pasar por delante de una sepultura. Después mandó que nada seenterrase con el muerto, y sólo se envolviese en un paño encarnado con hojas de olivo. No era tampoco permitido inscribir otro nombre que el de quien moría en la guerra o el de las sacerdotisas, con arreglo a los derechos al sacerdocio femenino de Atenea Polias (hereditario de su familia) y el Litigio de los Crocónidas contra los Coirónidas (sobre una cuestión de competencia sacerdotal en Eleusis)....
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