Las trampas 9230

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 16 (3918 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 27 de octubre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
FACULTAD DE MEDICINA
ÁREA SALUD Y SOCIEDAD
SALUD Y SOCIEDAD II

LAS TRAMPAS DEL PROGRESO

William Ospina

Tomado de:
Es tarde para el hombre
Editorial Norma 1999

Es fama que cuando Sigmund Freud se enteró de que sus libros habían sido quemados por los nazis, exclamó: "¡Cuánto ha avanzado el mundo: en la Edad Media me habrían quemado a mí!”. En realidad el mundo no habíaavanzado; millones de hombres entraban en los hornos del fascismo, para convertirse en cenizas, y muchos otros iban siendo cambiados en escombros de humanidad por las prácticas de humillación y degradación de aquella ideología tan singularmente moderna. Las palabras de Freud quedarían como una gran ironía sobre su época, y el mundo saldría de los infiernos de la Segunda Guerra Mundial, a tratar depurificarse de sus males por el camino de encarnarlos en unos cuantos abominables demonios.
El siglo XIX, buen hijo del Renacimiento, de la Ilustración y de los otros racionalismos, había erigido al Progreso en el gran dogma de los tiempos modernos. Si algo no admitía réplica ni duda era la evidencia de que el mundo progresaba. La servidumbre era mejor que la esclavitud. El trabajo asalariadomejor que la servidumbre. Y al fondo de esas menguantes penurias se insinuaba el paraíso de la sociedad fraternal, último peldaño de un progreso que nos había arrancado de la condición animal para exaltarnos en la especie superior, administradora, como los marmorarios egipcios, “de los dones del Cielo, de la Tierra y del Nilo”. Los humanos éramos las criaturas superiores de la naturaleza, y yaliberados por la razón podíamos sentirnos, como había dicho Hamlet, semejantes a los ángeles y comparables a los dioses.
Es verdad que parecía haber una contradicción entre el carácter incesante de ese progreso en el pasado y la expectativa de un desenlace feliz que lo haría finalmente innecesario. Una vez alcanzada la sociedad ideal, ¿hacia dónde progresar? Pero la felicidad no es objeto decrítica. Quedaba aún demasiada desdicha en el mundo, y todas esas preguntas podían quedar para después.
La idea del progreso fue la luz del siglo XIX. En ella creyeron los necios y los sabios. Hegel era su portaestandarte. Los cañones de la Revolución Francesa habían sido sus clarines. La ciencia era la encargada de abrir y ampliar sus perspectivas. La técnica, de profundizarla. La industria, dehacerla evidente para todos. ¿Quién podía negar que nunca se habían descubierto tantas cosas, se habían inventado tantas, se había cambiado tanto el mundo?
Por supuesto que la idea no era nueva. No hay ideología que no se haya postulado en la historia como la gran conquista que supera y abruma todo lo anterior. El Cristianismo había superado la impiedad de los cultos paganos y de nadavalieron las solitarias objeciones de Juliano el Apóstata. El sueño gibelino del Gran Imperio superaba las dispersiones y las estrecheces aldeanas de la Edad Media. El aristotelismo de Tomás de Aquino superaba al espiritualismo de Agustín. La edad de los descubrimientos había ensanchado el horizonte del hombre, y el hallazgo de América había completado la nueva idea del mundo. Incluso, la conquista deAmérica había sido el ámbito perfecto para que la civilización occidental confirmara su sensación, no sólo de que existía el progreso sino de que ella era su impulsara y su guía. Progreso y desarrollo era lo que traían los pueblos civilizados a los salvajes buenos y malos de las nuevas tierras de Dios.
La historia, pues, había alimentado aquellas certezas, y el siglo XVIII acabó de afirmarlas.Por ello no deja de sonar extraño que en sus torbellinos de luz se alzaran a veces ciertas nubes oscuras. Contrasta con el optimismo de la Ilustración, que sería la fe de la Revolución, aquella frase de Voltaire:

Dejaremos al mundo tan malvado y

Estúpido
Como lo encontramos al llegar.

Contrasta también el espíritu de Swedenborg quien después de haber sido cultor de las ciencias...
tracking img