Lecciones preliminares de filosofia

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LECCIÓN II
EL MÉTODO DE LA FILOSOFÍA
DISPOSICIÓN DE ÁNIMO PREVIA: ADMIRACIÓN, RIGOR. SÓCRATES: LA MAYÉUTICA. PLATÓN: LA DIALÉCTICA; EL MITO DE LA REMINISCENCIA. ARISTÓTELES: LA LÓGICA. EDAD MEDIA: LA DISPUTA. EL MÉTODO DE DESCARTES. TRASCENDENCIA E INMANENCIA. LA INTUICIÓN INTELECTUAL.
Disposición de ánimo: admiración, rigor.
Sucede con el método algo muy parecido a lo que nos sucedió conel concepto o definición de la filosofía. El método de la filosofía puede, en efecto, definirse, describirse; pero la definición que de él se dé, la descripción que de él se haga, será siempre externa, será siempre formularia; no tendrá contenido vivaz, no estará repleta de vivencia, si nosotros mismos no hemos practicado ese método. En cambio, esa misma definición, esa misma descripción de losmétodos filosóficos, adquiere un cariz, un aspecto real, profundo, viviente, cuando ya de verdad se ha practicado con él. Así, haber de describir el método filosófico antes de haber hecho filosofía, es una empresa posible, tanto que vamos a intentarla hoy nosotros; pero mucho menos útil que las reflexiones sobre el método que podamos hacer dentro de algunos meses, cuando ya nuestra experiencia vitalesté colmada de intuiciones filosóficas, cuando ya nosotros mismos hayamos ejercitado repetidamente nuestro espíritu en la confección de esa miel que la abeja humana destila y que llamamos filosofía. De todas suertes, del mismo modo que en la lección anterior intenté una descripción general del territorio filosófico, voy a intentar hoy una descripción también de los princi-pales métodos que seusan en la filosofía, advirtiéndoles, desde luego, que más adelante, dentro de meses, es cuando estas determinaciones conceptuales que hoy enumeramos, se encontrarán llenas de su verdadero sentido. Para abordar la filosofía, para entrar en el territorio de la filosofía, una primera disposición de ánimo es absolutamente indispensable. Es absolutamente indispensable que el aspirante a filósofo se hagabien cargo de llevar a su estado una disposición infantil. El que quiere ser filósofo necesitará puerilizarse, infantilizarse, hacerse como el niño pequeño. ¿En qué sentido hago esta paradójica afirmación de que el filósofo conviene que se puerilice? La hago en el sentido de que la disposición de ánimo para filosofar debe consistir esencialmente en percibir y sentir por dondequiera, en el mundode la realidad sensible, como en el mundo de los objetos ideales, problemas, misterios; admirarse de todo, sentir lo profundamente arcano y misterioso de todo eso; plantarse ante el universo y el propio ser humano con un sentimiento de estupefacción, de admiración, de curiosidad insaciable, como el niño que no entiende nada y para quien todo es problema.
Esa es la disposición primaria que debellevar al estudio de la filosofía el principiante. Dice Platón que la primera virtud del filósofo es admirarse. Thaumatzein –dice en griego– de donde viene la palabra "taumaturgo". Admirarse, sentir esa divina inquietud, que hace que donde otros pasan tranquilos, sin vislumbrar siquiera que hay problema, el que tiene una disposición filosófica está siempre inquieto, intranquilo, percibiendo en lamás mínima cosa problemas, arcanos, misterios, incógnitas, que los demás no ven. Aquel para quien todo resulta muy natural, para quien todo resulta muy fácil de entender, para quien todo resulta
muy obvio, ése no podrá nunca ser filósofo. El filósofo necesita, pues, una dosis primera de infantilismo; una capacidad de admiración que el hombre ya hecho, que el hombre ya endurecido y encanecido, nosuele tener. Por eso Platón prefería tratar con jóvenes, a tratar con viejos. Sócrates, el maestro de Platón, andaba entre la juventud de Atenas, entre los niños y las mujeres. Realmente, para Sócrates, los grandes actores del drama filosófico son los jóvenes y las mujeres.Esa admiración, pues, es una fundamental disposición para la filosofía. Y resumiendo esta disposición, podremos definirla...