Leyendas

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que se corrió el rumor de los vecinos que fue visto su cuerpo con el cabello en completo desorden, una cruel venganza que hizo su esposo, que la colgó de un gancho para usar carne, y dividió su cabello en 4 partes, le daba de comer solo migajas de pan y agua, hasta que un día murió por su cuerpo que quedó como esqueleto.
La mujer fue encontrada envuelta por un montón de huesos y su piel eraamarilla.
El carnicero desapareció de Saltillo y nadie supo de él, por eso lo llamaron “El callejón de La Delgadina”

EL CALLEJÓN DE LA PULMONÍA

Cuentas las viejas consejas de Saltillo que un conocido vecino de esta ciudad, cuyo no lo sé, tuvo a mal pasar por dicho callejón una noche de invierno. Era un diestro espadachín, cuentan, pero su habilidad no le sirvió contra la esgrima del fantasmainvernal que por allí ululaba. Un viento frío le pegó de lleno y de pronto se sintió enfermo. Llegó a su casa en mal estado y al poco tiempo murió de pulmonía fulminante.
El famoso Callejón de la Pulmonía lleva el nombre de Santos Rojo. Esto porque se forma entre La Catedral y la vieja casa del comerciante fundador Santos Rojo.

RESEÑA:

Se cuenta la leyenda de un hombre de Saltillo tuvo quepasar por un callejón en invierno que le pegó un fuerte frío y de repente se sintió enfermo, llegó a su casa en muy mal estado y murió.
Se llama así porque el fundador de la catedral que se forma a la esquina se llama Santos Rojo.

LA DAMA DE LOS TACONES:

Nadie recuerda el nombre de aquella dama, que según la leyenda que recorre aún las calles del Centro Histórico, vivió en una modesta casa dela calle del Camposanto (hoy Juárez).
No tuvo nunca un prometido, pero por el día en el pueblo se murmuraba sobre lo que se escuchaba de noche: sus tacones, bajando la calle entera hasta donde terminaba el cuadro urbano y comenzaban los establos y algunas casas de adobe detrás del Ateneo Fuente.
Se decía que engalanada acudía hasta allí para visitar al hombre con quien sostenía un romance. Lascalles en absoluto sosiego al caer la noche amplificaban el sonido de sus pasos. “Ahí va La Taconera”, solían decir las vecinas que alcanzaban a escucharla en su diario recorrido nocturno.
Su madre sufría por las habladurías. Algunos vecinos estaban seguros de que su hija la descuidaba, olvidándose a veces incluso de alimentarla, por lo que le recriminaban su irresponsabilidad.
Una noche, alregresar de su encuentro romántico, la joven encontró muerta a la anciana. Lo grave —sobre todo para la época— fue que la muerte la sorprendiera en absoluta soledad, sin ningún familiar a quien dar una última bendición y sin un sacerdote que diera soporte espiritual a sus últimos momentos.
Y esa fue la causa de la gran culpa que pesó sobre la joven. No volvió a salir por las noches en busca de suamado. Cuentan que el arrepentimiento no la dejó vivir más y finalmente murió de pena.
Meses después los vecinos del barrio volvieron a saber de ella.
Muchos aseguraban ver su silueta esfumarse en el mismo recorrido que hacía para llegar a la casa de su amado. Otros afirmaban escuchar por las noches el paso marcado de sus tacones.
Los testimonios abundan a lo largo de todo el camino que tantasnoches siguiera “La Taconera”: de la calle del Camposanto al poniente, doblando en la calle del Reloj (hoy Bravo), hacia el norte por Hidalgo, hasta el campo del Ateneo.
Quienes intentaban seguir el sonido de sus tacones no los alcanzaban nunca. Y aun más curiosa es la afirmación popular de que quienes caminan en sentido contrario no escuchan nada.
Más de 60 años han transcurrido, pero aún hoy,vecinos de las calles Juárez y Bravo, aseguran escuchar por la madrugada el misterioso taconeo.

RESEÑA:
Se trata de una dama que siempre recorría las calles con sus tacones, siempre comentaban los vecinos que hasta le llamaron “La Taconera”
Su mamá se preocupaba por que siempre hablaban de ella, que sostenía una relación con un hombre.
Al poco tiempo, la taconera al llegar a su casa encontró...
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