Leyendas

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 4 (965 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 30 de septiembre de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
leyenda de juan diabloJuan diablo
En aquella de casa de doce personas, moraba Juan Diablo y Chepita María, todos los conocían por la cantidad de hijos que ellos tenían.
Siempre su vientre lo teníainflado, producto de sus travesuras con su marido Juan Diablo; Chepita era la que mandaba en la casa y en el campo.
Caminaba como toda una campesina manaba, cuando se plantaba Juan Diablo tres metrosatrás de ella se paraba, girando como un trompo y guardándole la distancia; Juan Diablo, era tan flaco, que sus piernas se doblaban al caminar, la gente se le reía al verlo pasar, mientras queChepita María, se la veía bien gordita por el banquete que se comía al cocinar, que ni el cocolón lo dejaba desperdiciar. Más de doscientas libras pesaba Chepita María por delante y por atrás.
A pesar detodo el peso que ella tenía, para su marido era lo que el más quería, así lo tratase como esclavo, en un descuido se le escapaba a la cantina a tomarse unos tragos.
Juan Diablo siempre alegre estaba,que los perros del recinto de aquella montaña, cuando lo veían pasar, de lástima no le ladraban; los vecinos comentaban que una vez a Juan Diablo el tigrillo lo despreciaba, lo vio tan flaco yborracho que entre pellejos y carne un bocado no sacaba, su camisa verde caña, en cada baile la estrenaba, bailando sin sus polainas para que estas no se le dañaran, pobre Juan Diablo, cierto día la suertele llegó como una bendición, en la tablada de Julián Tigre una herencia su padre le dejó.
Muchas cabezas de ganado habían heredado, cincuenta cuadras más o menos de potrero, y una casa grande hecha depura madera junto a un bonito estero. Juan Diablo esperaba el decir de su mujer, si Chepita María aceptaba o no la herencia de su padre. Chepita los ojos chiquitos y gorditos le brillaban, ya eraganadera y eso a ella le agradaba.
Cogiendo su rondín de muchachos a la tablada donde estaba la finca se marcharon. Juan Diablo le seguía de lejitos, descalzo y con espuelas puestas en su talón; los...
tracking img