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-CONCLUSION
Por la gracia de este sacramento, el enfermo recibe la fuerza y el don de unirse de manera más íntima a la pasión de Cristo. El sufrimiento, fruto del pecado original, obtiene un nuevosentido, y se participa con él en la obra salvífica de Jesús.
Al unirse libremente a la pasión y muerte de Cristo, por medio de este sacramento, los enfermos contribuyen al bien del Pueblo de Dios. Alcelebrar la Unción de los Enfermos, la Iglesia, por la comunión de los santos, intercede por el bien del enfermo. Y este, a su vez, por la gracia de este sacramento, contribuye a la santificación dela Iglesia y al bien de todos los hombres por los que la Iglesia sufre y se ofrece, por Cristo, a Dios Padre.
La Unción de los Enfermos es un escudo para defendernos ante las últimas luchas ennuestra vida y así entrar a la Casa del Padre. Nos prepara para dar el paso a la vida eterna.
Repetidas veces en los cuatro Evangelios encontramos a Jesús acercándose a los enfermos y a quienesmisericordiosamente con su poder sanaba, este poder Jesús se los transmite a los Apóstoles quienes por mandato específico de él según el Evangelio de San Marcos: “Fueron a predicar, invitando a la conversión.Echaban a muchos espíritus malos, y sanaban a numerosos enfermos con una unción de aceite”. ( Mc. 6, 12-13)

En la carta apostólica de Santiago, se encuentra un texto fundamental en el que el Apóstolen forma de consejo dice al enfermo que llame a los Presbíteros de la Iglesia para que rueguen por él, ungiéndolo con aceite en el nombre del Señor. La oración hecha con fe salvará al enfermo; elSeñor lo levantará y, si ha cometido pecado le serán perdonados (Santiago 5, 13-15)

En el magisterio de los Papas siempre se ha tratado el tema del sufrimiento humano y así tienen la Encíclica SALVIFICIDOLORIS del Papa Juan Pablo II, hasta que llegamos al 1990 año en que es publicada la Carta Encíclica REDEMPTORIS MISSIO, también de su Santidad Juan Pablo II, que en el número 78, literalmente...
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