Libro

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 17 (4049 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 24 de junio de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Universidad Autónoma Del Estad0 De México

Plantel No.1 “Lic. Adolfo López Mateos”

Psicología

Profesor: Antonio San Juan

Trabajo: Libro Las Puertas De La Percepción Cielo e Infierno

Alumno: Eric Cruz Gutiérrez

6to Semestre

Grupo: 14

En 1886, el farmacólogo alemán Louis Lewin publicó el primer estudio sistemático del cactus, al que se dio en consecuencia su nombre. ElAnhalonium Lewinii era nuevo para la ciencia; sin embargo, para las religiones primitivas, Indios de México y del Suroeste de Norteamérica, se trataba de un amigo desde tiempos inmemoriales. De hecho, era bastante más que un amigo. En palabras de uno de los tempranos visitantes españoles al Nuevo Mundo, 'comen una raíz a la que llaman peyote, a la que veneran como si fuera una deidad'.

El motivo deesta veneración se hizo visible a psicólogos tan eminentes como Jaensch, Havelock Ellis y Weir Mitchell cuando comenzaron sus experimentos con mescalina, el principio activo del peyote. Cierto, tampoco se dejaron llevar por esta idolatría; pero todos coincidieron en asignarle a la mescalina una distinción única como droga. Administrada en dosis adecuadas, cambia cualitativamente la consciencia másprofundamente -y es aun así menos tóxica- que cualquier otra sustancia en el repertorio del farmacólogo.

Las investigaciones con mescalina han continuado esporádicamente desde los días de Lewin y Havelock Ellis. Los químicos no sólo han aislado el alcaloide; han aprendido a sintetizarlo, con lo que los suministros no dependen ya del intermitente y disperso crecimiento de un cactus del desierto.Algunos psicólogos han utilizado dosis de mescalina con la esperanza de obtener un mejor entendimiento de los procesos mentales de sus pacientes; psiquiatras han observado y catalogado algunos de los efectos más fuertes de la sustancia, en un espectro desafortunadamente muy estrecho de circunstancias. Neurólogos y fisiólogos han averiguado cosas sobre su actuación en el sistema nervioso central.Al menos un filósofo profesional ha llegado a tomar mescalina para intentar ver la luz que esto pudiera aportar sobre viejos acertijos sin resolver, como el lugar de la mente en la naturaleza y la relación entre el cerebro y la consciencia.

Estas cuestiones quedaron así hasta que, hace dos o tres años, se observó un hecho muy significativo; había estado frente a nuestras caras durante décadas,pero nadie se había dado cuenta hasta que un jóven psiquiatra inglés, que ahora trabaja en Canadá, se dio de bruces con la estrecha similitud entre la composición química de la mescalina y la adrenalina. Investigaciones más profundas revelaron que el ácido lisérgico, un alucinógeno extremadamente potente derivado del cornezuelo del centeno, tiene una relación bioquímica estructural con ambos.Entonces, llegó el descubrimiento de que el adenocromo, que es un producto de la descomposición de la adrenalina, puede producir muchos de los síntomas observados en la intoxicación por mescalina. Sin embargo, el adenocromo aparece probablemente de forma espontanea en el cuerpo humano. Dicho de otra forma, cada uno de nosotros podría ser capaz de manufacturar dosis de esto que causa cambios profundosen la consciencia. Algunos de estos cambios son similares a los que ocurren en la plaga más característica del siglo XX, la esquizofrenia. ¿Se debe el desorden mental a un desorden químico? ¿Y se debe el desorden químico, a su vez, a problemas psicológicos afectando a las suprarrenales? Sería simple y prematuro afirmarlo. A lo sumo, podemos decir que han aparecido los precedentes para dar pie aconsiderar este caso. Mientras tanto, la pista se está siguiendo sistemáticamente; los detectives -bioquímicos, psiquiatras, psicólogos-, están sobre la pista.

Vivimos juntos, actuamos sobre los otros, y reaccionamos ante ellos: pero siempre, en toda circunstancia, hemos de valernos por nosotros mismos. Los mártires van de la mano a la arena, pero son crucificados sólos. Abrazados, los amantes...
tracking img