Libros poblanos

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 3 (646 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 7 de enero de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
TOCAR LA URBANIDAD CON LA YEMA DE LOS DEDOS.

El cuento, así como la poesía -y en realidad la literatura misma- es una bomba que todos debemos dejar explotar en nuestras mentes, en la sensación dela sangre que recorre nuestras ideas mientras morimos con un personaje o esperamos la resolución de un acertijo en la última línea de un cuento.

Dicen los autores de “Palabras Perdidas”: Losescritores han desarrollado la locura necesaria para llevar al lector de la risa espontánea a la tristeza latente.
Habrían tenido que advertirnos también el miedo o el erotismo a flor de piel de muchos deestos relatos o la sensación de vacío y soledad que algunos pueden provocarnos, yo hubiera optado por la opción: Los escritores han desarrollado la locura necesaria para llevar al lector del miedoincesante al estado emo gore.

En este libro tenemos la respuesta a ocho preguntas, que ya por si solas son extrañas y consistentes, pero que antes de responderse a si mismas nos hacen creer la ideade que sí se puede tocar la urbanidad con la yema de los dedos, estos veintitrés relatos, son muestras claras de una urbanidad vista desde rincones mentales diferentes.

Menciona Sol Valdivia en uncuento, que en lo personal, me ha hecho tener la idea de morir antes de que tenga treinta:

“Fue en 2045 cuando los candidatos nos pidieron sus votos porque en esas elecciones nadie loiba a hacer. Estaba fuerte el rumor de no votar con la intención de que los candidatos por fin nos escucharan […] A diario veíamos en las calles a los políticos. Se convirtieron en lecheros, taxistas,chóferes de microbús, tortilleros.”

Dejando en claro, no sólo con este cuento, que todos somos parte de estas historias, y nos encontrarnos con un yo fantástico que puede provocar sensacionesestrepitosas en nuestros sueños, después de leer este libro.

Creo que el cuento con todo y tintes de terror, me recuerda a la poesía y tampoco digo que la poesía nunca me haya provocado terror, pero...
tracking img