Licenciatura en administracion

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LA JEFA
OLGA WORNAT

http://www.librodot.com

Vida pública y privada
de Marta Sahagún de Fox

Documentación y archivo:
Alma Delia Fuentes

A Joseph, siempre.
A mis hijos

Advertencia

Descubrí a Marta Sahagún cuando vine a México el 2 de julio de 2001. Yo vine a presentar mi libro Menem-Boloco, S. A. y ese día Vicente Fox contrajo matrimonio con su vocera, después de tantasespeculaciones y rumores fundados sobre el romance. No se hablaba de otra cosa en las calles de la capital mexicana; los taxistas, las trabajadoras del hotel donde me hospedaba, los comensales en los restaurantes, todos estaban fascinados con la novia, con su traje, con su peinado, con sus zapatos, con el beso que dio la vuelta al mundo. La gente común veía en este acto la culminación de un cuento dehadas: una mujer provinciana, vocera del presidente, se convierte en primera dama.
Tal vez por intuición periodística, pero lo cierto es que me dije: “ésta es una historia para contar, me interesa esta mujer”. A partir de ahí seguí todas sus actividades, quería saber lo que había detrás de ella, por qué despertaba tantas controversias, por qué la amaban y la odiaban, por qué se quería parecer ami Evita de la adolescencia.
En la década de los setenta en Argentina, Eva Perón era una heroína para todas las mujeres de mi generación, sobre todo si éramos militantes. Audaz, contestataria, revolucionaria, entregada, Evita rompió con todos los esquemas. De repente, me encuentro en México con una mujer que dice admirar y sentirse inspirada por la leyenda argentina. Me di a la tarea de descubrirpor qué.
En el camino, supe que Marta Sahagún y Vicente Fox habían tenido una vida tormentosa. Como estoy convencida de que la vida privada de las mujeres y los hombres públicos es pública —pues en la medida que sepamos más de ella entenderemos por qué actúan como lo hacen y cuál es el último significado de sus decisiones y las actitudes que adoptan—, vi en la historia de Marta una posibilidadde confirmar mi creencia. Después de todo, las mujeres y los hombres en el poder tienen las mismas miserias y virtudes que todos. No son próceres.
Para realizar este trabajo me enfrenté a las dificultades propias de quien viene a un país que no es suyo. El tema me apasionó y conté con la oportunidad de entrevistar a casi toda la gente próxima a la primera dama a lo largo de su historia. A partirde este material insólito, reconstruí un mosaico de voces que delinearon un tapiz complejo e irreductible: la complejidad detrás del poder no es muy diferente en México que en el resto de Latinoamérica y, a decir verdad, del mundo entero.
Después de haber escrito la biografía de Carlos Menem y adentrarme en el tenebroso mundo de la política de la década de los noventa en Argentina, por un momentopensé que había perdido mi capacidad de asombro. Al sumergirme en la tortuosa vida de Marta, advertí que no sólo el asombro, también la pasión por entender el poder estaban intactos.
Quizás a algunos les pueda molestar mi intromisión en la vida privada de los protagonistas de esta historia, pero fue imperativo para mí, en éste como en mis anteriores libros, contar las cosas tal como las fuidescubriendo, porque lo narrado es parte ya de la historia del poder en México.
Agradezco especialmente a los protagonistas y testigos de esta historia, quienes me abrieron las puertas de su vida y me revelaron sus dolores, alegrías y miserias; los que me permitieron mencionarlos y los que prefirieron permanecer en el anonimato. Sin ellos este libro habría sido imposible.
Siempre estaré en deuda conRamón Alberto Garza, quien me alentó y aconsejó en este viaje; con Félix Arredondo, por la paciencia y el efecto; con Rossana Fuentes Berain y Patricia Reyes Spíndola, por su largo aliento; con Giancarlo Corte, por su confianza; con Ariel Rosales y Daniel González Marín, que creyeron en mi trabajo y soportaron mis inseguridades; con Raymundo Riva Palacio, por su generosidad; con Juan Jesús...
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