Los cacicazgos y el cacique kutipa de italaque

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LOS CACICAZGOS Y EL CACIQUE KUTIPA DE ITALAQUE

Por: Boris Bernal Mansilla

Cacique o Curaca era el jefe político y administrativo del ayllu, el primero o el mayor entre todos los de su comunidad. Debido a su autoridad, tenía derecho a poseer tierras y ganado de carácter privado y acceso a pastos de la comunidad. Disponía del trabajo de mitayos[1]. El cacique, por lo tanto, podía exigirprestaciones personales, pero no se apropiaba de bienes en especie. El Curaca, sin embargo, no actuaba sólo, compartía su poder con un yanapaque o segunda persona, como lo conocieron los españoles. Éste generalmente era un pariente cercano, o usualmente su hermano, quien lo reemplazaba cuando se enfermaba, envejecía, estaba incapacitado físicamente o se ausentaba.

Los pueblos originarios no teníanel concepto de poderío o imperio, como era entendido por los españoles. Para ellos la autoridad no estaba basada en el poder, sino en el servicio y el ejemplo. Por eso el cacique debía ser una persona, experimentada y sabia, no alguien ambicioso. Además la autoridad era compartida con su segundo.

El incario utilizo el cacicazgo como mecanismo de pacto; los incas, nombraban curacas o caciques alos líderes de los pueblos conquistados y sometidos a su gobierno.

Es así que se constituyo la nobleza inca (Los Orejones) grupo social privilegiado, compuesto principalmente por los descendientes del Inca (Hijo del Sol), organizados en panacas [2] tanto en el Cuzco como en otras regiones, también incluía a caciques y curacas de etnias aliadas o conquistadas, como los señoríos aymaras (Lupacas,Pacajes etc.).

En la colonia, el cacicazgo fue adoptado fácilmente por los españoles como mecanismo de dominación; bajo el principio de que todo mando político serio, después de una conflagración y no habiendo caso de exterminar al bando oponente, es obligatorio un pacto[3].

La España del siglo XVI tenía el terreno abonado para organizar un Estado en el Nuevo Mundo, para ello Felipe II envíaal Virrey Toledo al Perú a montar el Estado colonial.

En ese contexto con gran brillantez y astucia, Francisco de Toledo hizo un entramado entre el poder español y las cortes indígenas, “Los Cacicazgos Indígenas”. Era un pacto entre el rey y los caciques indígenas, un pacto entre noblezas.

Si bien la monarquía española tuvo permanentemente una dosis de piedad cristiana para con su vasalloindígena (lo muestran los informes del virrey Mancera en el siglo XVII y otros gobernantes), el criterio dominante fue la administración del poder. La corona sabía que arrinconar a una importante masa poblacional traería enfrentamientos preocupantes y perjudicaría el curso normal de sus posesiones ultramarinas y las recaudaciones que de allí obtenían. Así pues, la representatividad colonial deambos bandos, españoles e indios, quedó bajo el mismo orden sistémico. Esta concepción, El Pacto con el indio y un Estado fuerte y paternalista, será el Pensamiento Político permanente de América Latina hasta hoy.

Como el pacto era entre noblezas, no se produjo con los indios sin estirpes como diaguitas (Argentina) y araucanos (Chile), que se sublevaron contra los españoles en varias oportunidadesaunque sin afectar el curso del sistema.

Reproches históricos más o reproches históricos menos, el Estado colonial produciría estabilidad política y paz social que durarían más de doscientos años hasta las desequilibrantes sublevaciones de los caciques del Alto y Bajo Perú en el siglo XVIII.

Durante todo el período colonial varios caciques descendientes del periodo prehispánico hicieron sustrámites para lograr su reconocimiento, como fue el caso de los Cusi, Cusicanqui, Calahumana, Quirquincha y Kutipa en el Alto Perú, entre muchos otros.

Un caso típico de esta incorporación y reconocimiento fue el matrimonio de Beatriz Coya, hija de Sayri Túpac, inca de Vilcabamba, con un sobrino de San Ignacio de Loyola. Beatriz era considerada un trofeo político y social. Esto ocurrió en...
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