Los chicos no lloran

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 39 (9604 palabras )
  • Descarga(s) : 4
  • Publicado : 10 de marzo de 2010
Leer documento completo
Vista previa del texto
Título original: Boys don't cry. Boys and sexism in education Publicado en inglés por Open University Press, Milton Keynes, G.B. Traducción de Luis Botella Cubierta de Julio Vivas 1.' edición, 1991

Quedan rigurosamente prohibidas, sin la autorización escrita de los propietarios del «Copyrights, bajo las sanciones establecidas en las leyes, la reproducción total o parcial de esta obra porcualquier medio o procedimiento, comprendidos la reprografia y el tratamiento informático. y la distribución de ejemplares de ella mediante alquiler o préstamo públicos. © 1988 by Sue Askew and Carol Ross © de todas las ediciones en castellano, Ediciones Paidós Ibérica, S. A.; Mariano Cubí, 92 - 08021 Barcelona; y Editorial Paidós, SAICF, Defensa, 599 - Buenos Aires. ISBN: 84-7509-691-3 Depósito legal:B - 13.156/1991 Impreso en Hurope, S. A., Recaredo, 2 - 08005 Barcelona Impreso en España - Printed in Spain

CAPÍTULO 5 ESTRATEGIAS PARA TRABAJAR CON CHICOS Gran parte de este capítulo, y de las opiniones que en él se expresan, se basa en nuestra experiencia trabajando en una escuela masculina durante un período de dos años, impartiendo y supervisando un curso especialmente concebido paraenfrentarse al problema del sexismo y para procurar la igualdad de oportunidades curriculares. Durante los últimos tres años hemos continuado trabajando con los profesores en las aulas y desarrollando materiales para el trabajo antisexista con chicos seleccionados a partir de una gran muestra de diferentes escuelas. (En este texto se incluye parte de este material.) Se ha afirmado que el trabajoescolar antisexista debe consistir en una «educación centrada en las chicas» (WEINER, 1985). Aceptamos que son las chicas las que resultan oprimidas directamente por el sexismo en la escuela, así como en muchas otras áreas de sus vidas, y que es cierto que la mayor parte de la educación que se imparte está «centrada en los chicos» en el sentido de que son los logros y hazañas de los hombres los queconfiguran la mayor parte del contenido curricular. Los chicos, como expusimos en el capítulo 2, también han sido etiquetados como «problema» en el aula, en el sentido de que son más exigentes e interrumpen el curso de la clase, por lo que afectan a la forma en que las chicas viven la educación en las clases mixtas. Sin embargo, a muchos profesores les preocupan los problemas de los chicos por símismos. Como hemos afirmado, si bien las chicas y las mujeres se ven explotadas y oprimidas por el sexismo, los chicos son sometidos a presiones innecesarias en el colegio para que se adapten a los estereotipos masculinos, que dan lugar a expectativas peligrosas tanto por parte de los profesores como de los demás chicos, y a que se refuercen los estereotipos sobre las chicas. Como hemos expuestoantes, a ellos se les enseña a competir mutuamente, a pelear para ponerse a prueba y, literalmente, a luchar por su status. Se podría pensar que trabajar con ellos en referencia a este problema no es en sí mismo algo «antisexísta». Trefor LLOYD (1985), un monitor juvenil que ha trabajado mucho sobre el tema de la masculinidad y el sexismo, afirma que:
El trabajo con chicos, tal como yo lo veo, no esantisexista. Está claro que se centra en sus necesidades, y yo creo que todo trabajo antisexista debe, en primer lugar, centrarse en las mujeres (como las principales «víctimas» del sexismo). Sin embargo, creo que los efectos de ese trabajo sí son antisexistas. Parece dar lugar a una disminución del sexismo institucional de los varones. A medida que crece su conciencia de sí mismo se reduce sunecesidad de participar en actos discriminatorios contra las mujeres o de apoyarlos.

Nosotras no pretendemos establecer una distinción entre el trabajo real con los chicos y sus efectos. De hecho, afirmamos que son las intenciones lo que importa, e intentamos que nuestro trabajo cuestione la opresión y, de esta forma,. incluya una dimensión antisexista. Ya dijimos al principio de este libro...
tracking img