Loz mejorez by amd

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 8 (1918 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 24 de enero de 2012
Leer documento completo
Vista previa del texto
Alguien siempre está muriéndose

TODA LA TARDE estuve pensando en Albina, en su mensaje escrito en la tarjeta, en la fotografía donde aparece con su pelo lleno de rulos y una gran sonrisa congelada en un tiempo en que parecía imposible que se pudiera olvidar. No sé bien qué me hizo añorar su existencia.
Lo cierto es que encontré su foto, su mechón de cabello, una cinta roja y una carta dobladadentro de una tarjeta, todo cuidadosamente guardado en un libro en cuya portada se podía ver todavía un paisaje de algún remoto lugar de Europa, lleno de castillos y puentes de madera.
Me había propuesto ordenar, después de mucho tiempo de abandono involuntario, toda mi colección de libros.
Y mientras ejecutaba esta tarea, entre estornudos por el polvo que se desprendía de los anaqueles y enmedio de sorpresas inesperadas, sobre todo al recuperar textos que creía perdidos para siempre, fui a dar con el mensaje de Albina. Era un libro tan antiguo, tan ingenuo, que debí detener mi labor para dedicarle una especial atención.
Limpié con esmero la cubierta y brotó de nuevo la estampa formidable del castillo y los puentes de madera que se reproducían hasta perderse, más allá de una llanuraextensa.
Abrí con sumo cuidado las páginas manchadas por el paso implacable del tiempo y de las lluvias cuando, como si fuera una mariposa desmayada, resbaló y cayó, zigzagueando, una tarjeta amarillenta con grandes letras doradas en su centro: Feliz Navidad.
Y detrás del saludo estaba el mensaje de Albina, con una letra de trazos caligráficos antiguos, tan característico de los colegios demonjas donde a las seis de la tarde y de manera implacable, todas las muchachas debían alzar la pluma, untarla en la tinta espesa y negra y con el cuidado más extremo, dejaban que el pulso se acostumbrara al deslizamiento de la pluma encima de la hoja blanca e inmaculada en donde debían escribir hasta cien veces frases tan extravagantes como “soy y seré una buena alumna” o la consabida oración de “amoa Dios, a mi familia y a mi Patria, por encima de cualquier cosa”.
Le sobrevino una ola de recuerdos agazapados que de un golpe le secó la garganta.
Vio a Albina, saliendo del colegio, llena de trenzas y con su vestido celeste lleno de encajes y botoncitos cristalinos, del brazo de su prima o siguiendo con desgano a la vieja sirvienta que, puntual e inexorablemente, acudía a su encuentroenfundada en un traje sastre que le marcaba su figura algo excedida en el peso.
La volvió a recordar caminando por el parque, fingiendo leer un libro y dando vueltas en círculos cada vez más alejada de su grupo familiar que la observaba suponiendo que estudiaba la odiosa lección de las declinaciones alemanas cuando en verdad ella levantaba coqueta sus ojos y los posaba en los suyos, indicándolo sindecir nada, la banca del parque donde debía esperarla con paciencia cada vez mayor, hasta que en un descuido de la sirvienta o en un pequeño recreo de los estudios, pudiera llegar hasta donde estaba yo y con un par de besos adolescentes y rebeldes, alborotara mi existencia hasta la otra tarde.
Por Albina olvidaba los horarios de clase y me saltaba el té junto a mis abuelos.
Por ella era capaz depasar horas sentado en el duro banco del parque hasta que ella se pudiera escapar un par de minutos, depositara una flor entre mis dedos y me despeinara para luego desaparecer, dejando tras de sí un remolino de palomas, de hojas secas pisoteadas y ese exquisito aroma de su perfume flotando en el ambiente.
Una tarde fue todo diferente. Estaba tan absorto, tratando de verla aparecer que al principiono escuché los pasos ligeros de Albina, llegando desde el extremo opuesto del parque.
Sólo cuando sentí pronunciar mi nombre -de un modo extraño, totalmente diferente a como lo hacía a menudo- me di vuelta y quedé perplejo al verla tan demacrada y con su sonrisa ausente. Me voy -dijo- y en dos segundos entendí que algo demasiado importante me estaba sucediendo delante de esta chiquilla de...
tracking img