Meditacion

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MEDITACIÓN DEL
JUEVES SANTO

¡Tantas veces como has llamado a mi puerta,
para invitarme a tu eucaristía, Señor!
Aquí me tienes, recordando tus llamadas
y la celebración misteriosa de tu últimacena.

Desde niño me siento a tu mesa,
invitado y querido.
y tú siempre me acoges con amor.
Pero yo me acostumbro y no caigo en la cuenta
de que algo muy grande
está ocurriendo cada vez.¡Sentarme a tu mesa y comer contigo!
En realidad tú mismo eres la comida,
la mesa y los cantos.
Tú me alimentas, y yo me transformo en ti.
¡Quién pudiera verlo y palparlo y sentirlo!

Pero creo,Señor, aunque no lo vea,
y te quiero, te doy gracias hoy de todo corazón.
Sigue, Señor, transformando mis entrañas
para hacerme como eras tú
y como sigues siendo hoy:
de todo hombre...

Envuélvemecon tu calor eucarístico
y expándeme,
Ensánchame desde tu mesa
hasta la calle, hasta el mundo:
hasta esa fraternidad que acoge,
que ama, que abraza,
que se compromete
con la justicia y lospobres,
contigo, a tu lado siempre, cantando...

Mis eucaristías tienen que cambiar, Señor.
Tienen que ser mucho más calientes,
hacerse ternura y después
movilización por los pobres.
Cuántas ganastengo de celebrar tu pascua,
Contigo, a tu lado, cantando... y actuando.

P. Loidi, Mar adentro

LAVADO DE PIES

La ceremonia de la Última Cena no deja lugar a dudas: «Jesús...habiendo amado alos suyos... los amó hasta el ex-tremo». Humanamente podríamos pensar que los discípulos no merecen tantos desvelos y atenciones por parte de Jesús; no acaban de entenderle, siguen con susesquemas... Pero aun así, Jesús los ama «hasta el extremo». Y puesto que no acaban de entender sus palabras, Jesús hace un gesto que se les quedará grabado: se pone a lavarles los pies. Jesús, «El Maestro» y«El Señor», adopta una actitud de servicio humilde. El por qué de su actitud es un misterio para sus discípulos (y para nosotros), incluso provoca el rechazo de Pedro («Señor, ¿lavarme los pies tú a...
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