Mi alma se la dejo al diablo

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  • Publicado : 6 de marzo de 2010
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El padre joven llega al pueblo, el sacristán “caricortao”, lo llevó hasta su próximo hogar, entraron ambos en la sacristía y el sacerdote se dio cuenta de la pobreza del lugar.

A las cinco delsiguiente día, que era primer viernes del mes, el padre ofreció su primera misa, en la que predico su evangelio favorito, Yo soy el buen pastor, Yo conozco a mis ovejas y mis ovejas me conocen a mi, porprimera vez miraba a su rebaño, en los que distinguió a la gente que sobresalía en esa sociedad, ese viernes don Roque Piragua, que siempre asistía a misa los primeros viernes del mes, no asistió, losfeligreses estaban con esa inquietud.

Pocas horas más tarde, llegó a la casa cural Anacleto, hijo de don Roque piragua, desesperado diciendo que él no había matado a su padre, que no habíaasistido a la misa porque estaba muerto. El cura le creyó, pero la sociedad no, y como él era el hijo rebelde de don Roque, que era liberal y que había regresado al pueblo únicamente porque quería suherencia.

En la casa cural, la Maria Encarna buscaba al padre, al que cuando encontró pidió refugio y le contó su historia, era una mujer humilde que lo había perdido todo, era liberal y por eso tambiénla perseguían, así que el padre joven, conmovido por el relato de la viuda, la dejo pasar la noche en la cocina de la casa cural.

Después del funeral de don Roque, el notario hablo con el sacerdotepara llegar a un acuerdo acerca del asesinato de don Roque, en el que el principal sospechoso era Anacleto, así que después de llegar a un acuerdo, el sábado por la noche, partieron todos, el alcalde,el Anarcasis, hijo de don Roque y medio hermano de Anacleto, el notario, el sacristán la Maria Encarna con sus hijos y el padre joven al pueblo de abajo.

Así cuando llegaron a la plaza, unamultitud de borrachos y conservadores, liderados por Anacarsis y el alcalde, gritaban: ¡abajo los rojos! ¡`Que viva don Roque!, y en la plaza la misma multitud quería descuartizar a Anacleto, ya que los...
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