Mi testimonio ante la historia

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"Mi Testimonio ante la Historia", Pedro Carmona E. 2005.
"MI TESTIMONIO ANTE LA HISTORIA

Pedro Carmona Estanga

Dedicatoria:

A Gladys y a Gustavo Adolfo, mis compañeros de camino, en las buenas y en las malas.

A mis demás familiares, que han hecho gala de nobleza y solidaridad en momentos difíciles.

Al bravo pueblo de Venezuela, que no se rinde

Al hospitalario pueblo deColombia.

Agradecimiento:

Al Dr. Eduardo Quiceno, por su valioso apoyo

CIVILIZACIÓN Y BARBARIE (A manera de Prólogo)

Por Eduardo Casanova.

El verdadero tesoro del hombre es el tesoro de sus errores
José Ortega y Gasset

Pedro Carmona Estanga fue una esperanza. Una esperanza que duró demasiado poco y fue apartada del camino a manotazos por las hordas del caudillismo anacrónico que seapoderó de Venezuela desde 1998.Hugo Chávez es un retroceso, un error histórico, un regreso al caudillismo bárbaro que tanto daño le hizo a Venezuela y a su pueblo entre 1812 y 1935, y que parecía definitivamente erradicado, pero volvió con toda su carga de odios, de deshonestidad, de viveza criolla, de demagogia y de atraso. Con la misma carga de daños con que se hizo presente en 1811, y con másfuerza a partir de 1812.
Venezuela fue el primer país que se independizó de España, el 5 de julio de 1811. Desdichadamente, la reacción de España fue pésima. Era la peor de todas las Españas, la de Carlos IV y Fernando VII, la de José Bonaparte, Pepe Botella, la que había estado en manos de favoritos de una reina, de Godoy, de Floridablanca y de otros personajes que podrían haber salido de una muypobre zarzuela, pero gobernaron un país que había sido grande, y que volvería a serlo. En vez de hacer la guerra, como lo hizo Inglaterra cuando trece de sus colonias americanas declararon su independencia y se constituyeron en nación, aquella España sin talentos entregó la defensa de su rey a una auténtica pandilla de caudillos bárbaros, desalmados, criminales, que en vez de combatir sededicaron a asesinar hombres, mujeres, niños y ancianos, como simples delincuentes que eran. Monteverde, Zuazola, Cervériz, Yáñez y el peor de todos, José Tomás Boves, fueron los primeros caudillos demagógicos que se dedicaron a engañar al pueblo y a cometer fechorías en nombre de la política. La primera república, injustamente llamada por algunos historiadores “la patria boba”, contaba con hombrescivilizados y cultos, como Cristóbal Mendoza, Juan Germán Roscio, Francisco Isnardi, Francisco Javier Ustáriz, Francisco y Fernando Rodríguez del Toro y Francisco de Miranda, el más universal de todos los americanos y el verdadero padre de la independencia de la antigua América española. Era imposible que aquellos hombres cultos y civilizados pudieran con la agresión brutal de los caudillos demagógicosy bárbaros que empleó la España menguada para combatir a la Venezuela independiente. Todos cayeron derrotados, en especial Francisco de Miranda, que fue violentamente apartado del camino por Simón Bolívar a fines de julio de 1812, cuando cayó postrada aquella primera república, que también había sido una esperanza demasiado breve.

Simón Bolívar, Libertador de varias naciones y uno de los másgrandes hombres de América, a pesar de ser también un hombre culto y civilizado, asumió la condición de caudillo bárbaro para combatir a Boves y los suyos. Proclamó la terrible Guerra a Muerte, ordenó el asesinato de más de ochocientos civiles inermes que estaban presos en La Guaira por el solo hecho de ser españoles, causó la muerte de muchos inocentes, entre ellos varios frailes asentados enGuayana, para compensar las barbaridades que hacían los caudillos realistas. Combatió el fuego con el fuego, y con ello sentó un precedente desgraciado. En 1821, bajo la influencia de Antonio José de Sucre, el más humano de los próceres americanos, Bolívar dio un giro de ciento ochenta grados, dejó atrás para siempre la barbarie y auspició el Tratado de Regularización de la Guerra, instrumento...
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