Muerte y libertad en martin heidegger

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REVISTA PHILOSOPHICA Nº 26 (2003) Instituto de Filosofía Pontificia Universidad Católica de Valparaíso

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MUERTE Y LIBERTAD EN MARTIN HEIDEGGER *
Death and Freedom in Martin Heidegger GUSTAVO CATALDO SANGUINETTI1

RESUMEN El presente artículo pretende dar cuenta de la concepción heideggeriana de la muerte, para ello se articula en cuatro momentos. En primer lugar se establece en quésentido la muerte es un fenómeno de la vida, y no su mero término. En segundo lugar se explica la muerte como posibilidad, como un “aún no”, fundado en un pertenecer. En tercer lugar, se establece que la proyección existenciaria de la propia muerte revela a ésta en su verdad irreductible. Finalmente, la libertad para la muerte es comprendida como una abrirse a ella, por cuanto “libertad” debe serinterpretada en el sentido de “liberar”, “abrir”. Palabras clave: muerte, Heidegger, libertad. ABSTRACT The present article intends to give account of the Heideggerian conception of death, and it is therefore articulated in four moments. In the first place, in which sense death is a phenomenon of life, and not its mere ending is established. In the second place, death is explained as a possibility,as a “not yet”, grounded in a “belonging”. In the third place, it is established that the existential projection of the own death reveals it in its irreducible truth. Finally, freedom to die is understood as the fact of opening to it, insofar as “freedom” should be interpreted in the sense of “to free”, “to open”. Key words: death, Heidegger, freedom

Vida y muerte
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gcataldo@unab.clGUSTAVO CATALDO SANGUINETTI / Muerte Y Libertad En Martín Heidegger

REVISTA PHILOSOPHICA Nº 26 (2003) Instituto de Filosofía Pontificia Universidad Católica de Valparaíso

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Ciertamente todo pensamiento quiere trascendencia: no quiere agotarse en la fugacidad del momento ni ser mero reflejo de ciertas condiciones históricas. Sin embargo, también parece ser verdadero que sólo bajodeterminados horizontes temporales maduran ciertas ideas y se perfilan determinadas preguntas y problemas. Esta capacidad de la historia de revelar lo que en otro momento se mantuvo oculto o soterrado, es particularmente notorio en el caso de la muerte. La pregunta por la muerte, en efecto, es un problema que sólo se ha revelado en toda su apremiante vitalidad en el pensamiento contemporáneo. No se trata,por cierto, que el pensamiento clásico –griego o medieval– haya permanecido absolutamente ajeno al misterio de la muerte. Se trata más bien que allí la pregunta por la muerte adquirió sesgos y modulaciones diversas. Lo que preocupaba, fundamentalmente, al pensamiento griego y medieval no era tanto la condición mortal del hombre, cuanto la posibilidad de la supervivencia e inmortalidad del almahumana. Sucedió como si la condición mortal del hombre se hubiese revelado con tal patencia y certidumbre que sobrase hacer de ella una cuestión. Muy otra cosa parece suceder con el pensamiento contemporáneo. Aquí no es la posibilidad de la muerte como paso o tránsito lo que es objeto de prueba, sino la muerte como tal, en todo su poder de terminación. Por ello, parte importante de la filosofíacontemporánea bien puede considerarse como una reflexión sobre la finitud de la temporalidad humana. La muerte aquí ya no es un mero suceso o acontecimiento de la vida humana, sino una determinación esencial suya. Sin embargo, esta relación entre la vida y la muerte dista mucho de ser obvia y exenta de dificultades. Al contrario, prima facie, lo que parece imponerse es su mutua y total exterioridad.Uno de los primeros y más significativos autores en sostener la absoluta exterioridad de la vida y la muerte fue Epicuro. En Carta a Meneceo, Epicuro sostiene no sólo que la muerte no es un mal y, por ello, no es temible, sino incluso que no representa nada para el hombre. “Acostúmbrate –dice Epicuro– a pensar que la muerte para nosotros no es nada, porque todo bien y todo mal residen en las...
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