Neuroeducación

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El cerebro educado: Bases de la neuroeducación

Antonio M. Battro1 y Daniel P. Cardinali2

NeuroLab Marín, Av. del Libertador 17115 - Buenos Aires - República Argentina.

1 Academia Nacional de Educación. En la web: http://www.byd.com.ar/cvamb.htm

2 Departamento de Fisiología, Facultad de Medicina, Universidad de Buenos Aires. En la web: http://www.daniel-cardinali.medem.comTerminología

Muchas veces la elección de un nombre influye en el desarrollo de una disciplina, y no siempre esta elección es la más feliz. No basta, por cierto, con anteponer el término “neuro” a otra palabra para abrir un nuevo campo de estudio. Habrá que probarlo en los hechos. Es verdad que términos como neuroanatomía, neuroquímica, neurofisiología, neurología, neurocirugía, neuropsicología, serefieren a disciplinas plenamente aceptadas. Pero, han aparecido, recientemente, nuevos téminos como neurofilosofía (Churchland, 1986), neuroética (Marcus, 2002; Gray & Thompson, 2004), neuroeconomía (http://www.pauljzak.com/index.php), neuroestética (www.neuroesthetics.org)que aún están “a prueba”. La neuroeducación forma parte de este último grupo. Es una ciencia en construcción.

Es muyinstructivo reflexionar sobre estos debates de nomenclatura en otras disciplinas. Por ejemplo, veamos el significado de “computadora” y “computación”, que son traducciones del inglés, “computer” y “computation”, de allí “computer sciences” o “ciencias de la computación”. Originalmente el término “computer” se refería exclusivamente al operador humano, al calculista, a la persona que computaba, quecalculaba. Cuando se inventaron las primeras máquinas de cálculo automático el término de computador o computadora se transfirió, sin más, a la máquina (Pratt, 1987). Evidentemente, el nombre le quedó corto pues las computadoras actuales hacen muchísimas más cosas que calcular pero, cuando se intentó cambiarlo, ya era tarde. También es interesante ver el ciclo de algunos conceptos en ciencias que tienenun gran auge y después desaparecen. Ello sucedió, por ejemplo, con “cibernética”, un neologismo inventado por Norbert Wiener en los años 40 y que hoy es un término poco usual. Otros fluctúan en las preferencias de los investigadores y de las universidades como ha sucedido con el término “inteligencia artificial” (Artificial Intelligence, AI, en inglés). Su origen se remonta a un famoso encuentrorealizado en Darmouth College, New Hampshire en 1956, que reunió a un grupo selecto de notables científicos que dieron un impulso considerable a la nueva disciplina, como Marvin Minsky, Herbert Simon, Allen Newell y John McCarthy. Fué este último quien bautizó la conferencia como The Darmouth Summer Research Project on Artificial Intelligence. En ese momento se trataba de un manifiestoverdaderamente revolucionario, casi de una ideología científica, pero la prodigiosa expansión de las ciencias de la computación y de la inteligencia transformaron aquella visión cuasi “profética” sobre la inteligencia artificial en una especialidad más.

No se puede decir que “neuroeducación” haya sido un término nacido de un consenso de expertos o de la propuesta de un grupo de pioneros. Posiblemente haaparecido al mismo tiempo en varios lugares, y no tenemos certeza de que vaya a perdurar. Nosotros hemos propuesto el término “neuroeducación” en un artículo publicado en el diario La Nación de Buenos Aires en 1996, con el título “Más cerebro en la educación” cuando aún estábamos muy lejos de anticipar lo que vendría (Battro & Cardinali, 1996). Por el momento lo utilizamos como una expresión devalor instrumental, fácil de traducir y de comprender. Hay mucho de azar en la aceptación social y académica de un neologismo y “neuroeducación” no es una excepción.

En primer lugar, la neuroeducación sugiere, obviamente, una forma de interacción entre las ciencias de la educación y las neurociencias. Pero puede haber muchas dudas al respecto, por ejemplo, las enunciadas por John T. Bruer en su...
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