Ninguno

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 30 (7385 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 25 de enero de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
La Pala
Comprendo cuán profunda, irremediable, absoluta es mi soledad, la auténtica, la que nada tiene que ver con la compañía o no de otros. ¿Qué importan los familiares o amigos que tengas cuando, de verdad, estás solo? Lentamente vas excavando en ti mismo, más y más, cada vez más hondo, hasta que deja de llegarte la luz del mundo, primero, para perder todo su significado, después. Porque, alfinal, en medio de la oscuridad, la pala topa con el estrato que no atravesará –aunque pudiera, pues el fondo aguarda mucho más abajo–. Es suficiente para comprender que, en adelante, la cordura ya no podría respirar. En ese retrato, tras largos años horadando la propia carne, la soledad es una condición alcanzada, forma parte de uno como lo hace la piel. Y allí no hay nada, ni siquiera un yo, quequedó mucho más arriba, olvidado como una estúpida máscara infantil. Sólo la nada, la absoluta intrascendencia de la vida y la muerte y cuanto conllevan, como una revelación que el mundo oculta bajo toneladas de carne.

En la oscuridad, el Tiempo desaparece y uno se funde con esa nada, en un dulce y progresivo sueño del cual, lo fácil, es no despertar. Es entonces cuando se activa la mente,alertada por la cercanía natural de la desintegración, creando ilusiones, falsas necesidades, impulsos…que induzcan en el cuerpo el movimiento de retorno al mundo de la superficie. Y así es como uno vuelve a la luz, al frívolo bullicio de la actividad humana.

Pero con la marca indeleble del conocimiento de la oscuridad.

Y cuando uno emerge parpadeando de su propio pozo, sobreviene el shock. Lasensibilidad se ha agudizado, la lente perceptiva es más nítida, delicada. Y fuera todo es ruido, caos, un cambiante conflicto de intereses, un bombardeo irracional de estímulos. La luz daña. Todo es una agresión mantenida, constante. No a un yo que ya no existe, sino al organismo en sí. De manera que, paulatinamente, el cuerpo va retirándose de la luz, del estruendo incesante, buscando el estadoen la superficie que más se asemeje al interior del pozo. La realidad más congruente y honesta.

Así fue como acabé convirtiendo la noche en mi día.

Como un hámster en su rueda, los simples creen poder escapar del pozo con sus frenéticos torbellinos de actividad diurna. Un pilar ideológico de la sociedad, que recubre el miedo a la revelación. Pero la mente escarba siempre que puede, anuestras espaldas, mientras no miramos, mientras soñamos. Nos engaña durante el día, y trabaja de noche. Por eso estará siempre ligada al miedo.

Porque, en su silencio, resulta imposible no escuchar la pala, removiendo carne.

Mientras todos duermen, obedeciendo a ese frágil yo que les protege de seguir excavando hasta la soledad, yo salgo a pasear, incansable, por las calles desiertas. Sóloencuentro algún noctámbulo ocasional, que no soporta ni el día ni la noche, borracho, drogado, como absurda forma de anestesia. Mitigando los golpes de la pala.

Callejeo por las calles abandonadas, secas como las venas de un cadáver, alejándome del ruido de los escasos coches, de las luces de la policía. Mis pasos no suenan sobre las frías aceras. El cielo negro, cubriéndolo todo, es lo que más seasemeja al interior del pozo. La realidad palpita en estas horas, donde flota y se respira quietud, tan similar a la muerte.

En ocasiones camino por senderos no urbanos, escuchando los susurros de la hierba en la oscuridad, sus planes indescifrables para recuperar todo aquello que el hombre le arrebató. La naturaleza se mantiene a un margen, educada, sabedora de que su victoria final es segura,con el Tiempo como aliado. A veces salto la tapia del cementerio, para andar por sus estrechas calles silenciosas; una versión en miniatura de su hermana mayor, la ciudad. Y me tumbo sobre cualquier lápida, entre el fragante dulzor de las flores. Observo que por encima otro negro abismo nos contempla con infinitos ojos blancos y comprendo el miedo, el vértigo, la necesidad de no ver, de obviar el...
tracking img