No rendirse

Solo disponible en BuenasTareas
  • Páginas : 5 (1198 palabras )
  • Descarga(s) : 0
  • Publicado : 8 de junio de 2011
Leer documento completo
Vista previa del texto
LA BATALLA CONTRA EL ODIO
Por DAISAKU IKEDA

La devoción por la paz y la determinación a detener la tragedia avanzan de la mano.

Toda forma de vida conlleva dolor y sufrimiento. Sin sobrepasar severas pruebas, no puede haber grandeza en la vida. No existe una persona en la historia que haya logrado algo grande sin experimentar sufrimiento o crisis. El dolor y la tristeza cultivan las vastastierras de nuestro ser interior y nos capacita para hacer emerger el deseo de trabajar por la felicidad de otras personas.

Alguien cuya vida demuestra esta verdad es, en mi opinión, el doctor José Abueva, quien fuera presidente de la Universidad de Filipinas.

Hace cincuenta años, cuando el joven José tenía 16 años, se encontraba remando un bote en busca de sus padres, los cuales habían sidotomados prisioneros por las fuerzas armadas japonesas que habían ocupado las Filipinas. Su padre, Teodoro Abueva, luego de negarse a cooperar con los invasores y se alistó como miembro del gobierno de la resistencia antijaponesa. La madre de José, Nena Veloso Abueva, era la cabeza del Servicio Auxiliar Femenino en la resistencia.

Los militares japoneses habían estado a la caza de Teodoro pormucho tiempo.

Tras haberse escondido en las montañas por un año con las fuerzas guerrilleras, toda la familia Abueva fue capturada, a excepción de José y su hermano Billy. Los militares japoneses separaron a marido y mujer y los torturaron. Los niños apresados fueron forzados a escuchar los gritos agonizantes de sus padres. Posteriormente los soldados se llevaron de allí a Teodoro y a Nena, yliberaron a los niños. Billy se quedó al cuidado de sus hermanos y hermanas mientras que José, en compañía de un primo, zarpó en un bote en busca de sus padres.

Aquél se convertiría en un triste viaje. Arribaron al pueblo al que había sido llevada la familia. Las noticias relativas a la reocupación norteamericana de las Filipinas se estaban dando a conocer y no se veía un solo soldado japonésen los alrededores. Orando para que se hiciera el milagro de que sus padres todavía estuvieran con vida, José buscaba un indicativo que le dijera dónde encontrarlos. Entonces escuchó rumores de que algunas personas habían sido asesinadas y lanzadas por un precipicio. Le aconsejaron que comenzara su búsqueda por allí.

Escaló la montaña. El sol ardía inclemente desde un cielo despejado. Caminóhacia dentro de un claro que se encontraba delante de un pequeño bosque. De repente, un olor amargo comenzó a golpear su olfato a medida que se acercaba al resultado de la obra de un ejecutor. Vio entonces una sucia camisa blanca de rayas azules e inmediatamente la reconoció, era de su padre. Entonces vio un pedazo del vestido color café de su madre. También encontró fragmentos de rosarios ycinturones que pudo reconocer como pertenecientes a ellos.

A pesar del horror de la experiencia, José no lloró. Se encontraba tan agotado emocional y físicamente, que las lágrimas no alcanzaban a salir. Volvió sus ojos hacia el brillante mar que se extendía en dirección a Mindanao y su mente fue inundada por pensamientos de lo que les debía haber ocurrido a sus padres. Habían sido mártiresasesinados por amor a la libertad y por amor a su país. Por ello habían sido torturados y asesinados, y aquélla era la montaña en la cual sus vidas habían llegado a su fin en tan cruel sacrificio.

El doctor Abueva escribe, “Aunque esto ocurrió hace medio siglo, es algo que se encuentra grabado en mi mente. Jamás podré olvidarlo.” ¿Cuántos otros, como el doctor Abueva, han tenido que enfrentar lacrueldad y la locura de la guerra, y los recuerdos que jamás desaparecerán?

Pero el doctor Abueva no muestra señal alguna de amargura cuando dice lo siguiente en una visita a Tokio: “Mis padres fueron asesinados por soldados japoneses pero ninguno de sus siete hijos guarda resentimiento alguno hacia el Japón. Me agradan los japoneses y creo que el pueblo japonés comparte con el pueblo filipino su...
tracking img