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Rev. Medicina y Humanidades. Vol. I. N° 3. (Sept.-Dic.) 2009.

Aborto por razones no médicas: una perspectiva cristiano-protestante. Ensayo de crítica.

Raúl Collado Hung1

I.- PARTE

1.- Introducción: Desde tiempos inmemoriales en la historia de la humanidad el aborto ha sido practicado por casi todos los pueblos. Cada cultura ha tenido que preocuparse de dar respuestas, según lanormativa moral y valórica de su tiempo, a este dilema (3). Cabe destacar que en la antigüedad clásica tanto el aborto como el infanticidio eran practicados con frecuencia. En un papiro del año 1 a.C., un tal Hilarión escribe a su esposa Alis un consejo espantoso: “Si pares un varón lo dejas, y si es hembra la expones”. Ya en la era cristiana, el historiador Tácito se asombraba de que las mujeres judíasy cristianas se resistieran a abortar en un contexto sociocultural donde esta práctica era habitual. En una obra llamada Gynecia, de principios del siglo II, escrita por el famoso médico Sorano de Éfeso, es donde tal vez mejor se haya descrito el aborto, sus indicaciones y los medios para procurarlo. En la Carta a Helvia, Séneca alaba a su madre por no haber querido abortar. (5) Actualmente estedilema se ha enfocado más en el descubrimiento de anomalías genéticas en el embrión/feto humano (“aborto eugenésico”); en discutir acerca de la validez moral de este acto frente a situaciones de violaciones, incesto (“aborto criminológico, humanitario o ético”); cuando el conceptus no se acepta por motivos
Interno de Medina. Universidad de Chile. Escuela de Medicina Campus Sur. E-mailrcolladoh@gmail.com
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Sección Alumnos de Pre y Posgrado

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Rev. Medicina y Humanidades. Vol. I. N° 3. (Sept.-Dic.) 2009.

psíquicos de la madre, económicos, hacinamiento, muchos hijos, madres solteras; cuando es un embarazo producto de relaciones extramaritales, etc. (“aborto psicosocial”) y no tanto en establecer si es lícito o no en caso de prescripción médica para salvar la vida de lamadre (“aborto terapéutico”). Frente a esta sociedad abortista actual, ¿habrá perdido el vientre materno su característica por antonomasia de ser un lugar acogedor y protector de la vida humana en sus primeros estadios? ¿Estaremos convirtiéndolo en uno de los sitios más inseguros para el buen desarrollo de la especie humana? ¿No será que la realidad “homicida” del aborto la estamos camuflando conpinceladas postmodernistas (progresismo jurídico, “libertad” [¿o liberalidad?] en la toma de decisiones, una sociedad “de avanzada”) transformando el hecho fáctico y crudo del aborto en una trivialidad sin la menor responsabilidad moral? Por otro lado, está el hecho no menos preocupante de que bajo el pretexto de la “libertad de elección”, que se atribuye a la persona, se enmascaran otros agentes.Existen enormes presiones sociales y políticas que impiden el mismo ejercicio de la libertad. Hay intereses económicos inconfesables y grandes sumas de dinero con las que organizaciones internacionales imponen criterios a gobiernos del tercer mundo. Hay toda una conspiración del silencio que impide la difusión de criterios que pudieran ayudar a las personas a reflexionar ante el avance de la“cultura de la muerte”. (5) El aborto es hoy un inmenso problema social y político. Como ocurrió tiempo atrás con la esclavitud. En el aborto los intereses económicos dificultan e impiden la articulación de un juicio ético humanista y responsable. (5) En esta sociedad se puede vislumbrar a todas luces una cierta paradoja: por un lado se lucha contra la tortura y la pena de muerte, pero al mismo tiempo seamplían las libertades de acción de estos hechos tan crueles para aplicarlas a una criatura tan indefensa como lo es el producto de la concepción humana. La tendencia de la imposición de los más fuertes sobre los más débiles no es un hecho nuevo en la historia de la humanidad, estos dos grupos no siempre llevan los mismos nombres. En palabras de F. Elizari: ¿no es la vida no nacida una de las...
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