Obra "sangre y clorofila"

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RESUMENES DE LAS OBRAS DE “SANGRE Y CLOROFILA”

Resumen de “LA TORMENTA”

Eran cinco los centauros que pasaban por el sembrado del cafetal y hundían los cascos de los caballos entre la tierra morena cubierta de hojas secas con tal de huir del aguacero que venia al puro galope. Se fueron los cinco y la lluvia y la tormenta los alcanzo en un santiamén y les opaco el cielo y ellos seguíandesalados en busca de refugio, cuando de pronto una voz que dijo “enfilen pa´onde el compadre Teyo” y desviando al galope a la casa del dicho compadre Teyo, mientras la tormenta estaba cada vez más y más fuerte parecía el tronar de cien olas y el cielo se encendía y se rajaba en pedazos como si lo estuvieran cortando con un inmenso machete lívido. Entraron por el corredor enladrillado de la casacomentando a gritos la furia de la tormenta que los había atacado mientras don Teyo salió de su casa feliz a recibirlos. Luego mientras estaban sentados calladamente tomando aguardiente escucharon potentemente el relincho de un potro que andaba en el patio, miedoso de la tormenta, uno de los vaqueros dijo que eras su potro que estaba asustado y don Teyo se alarmo y le dijo que debió de haberlo amarradoporque por allí también estaba su potranca y que el no estaba dispuesto a que la preñara cualquier caballo que no fuera de raza, pero sus palabras se castigaron porque bajo los chorros inclementes apareció la potranca ágil y esbelta enloquecida por el trueno y los relámpagos. Muy pronto las dos bestias corrían en circulo, de pronto el garañón se encabrito a las ancas de la potranca, aquella quisoescapar de la tormenta terrenal que le había llegado, trataba de defenderse agitando las patas, pero no pudo más con el postrer salto al garañón, algo cruel y poderoso que descuajo sus carnes, un relincho postrero salió de la potranca y se quedo quieta, mientras la lluvia caía ya débilmente y se iba, la vaquerada estaba quieta, no se habían dado cuenta que la tormenta se había ido sino al contrariotenían la mirada clavada en las dos figuras que se amaron bárbaramente bajo el ojo potencial del caos. Después hablaron poco y el sol se asomo, y tan solo el viejo Teyo vio en las pupilas de los cinco vaqueros la misma luz que había saltado de los ojos del garañón a los ojos de los hombres y tuvo razón porque al irse los vaqueros se fueron riendo nerviosos como berridos de venado en celo.Mientras en el rio yacen las ninfas silvestres con sus huipiles luminosos empezaban a enjabonar un lio de ropa, de repente una de ellas lanzo un grito muy fuerte que anunciaba el gran pandemónium que estallaba en la ribera los jinetes aplastando el camalote de la orilla empezaron a perseguir a la indiecitas que ya habían empezado a correr mientras un jinete ladeo el cuerpo de una de ellas y salto de lasilla sobre ella y en su lucha rodaron una o dos veces mientras el hombre sintió los caballos de los otros que pasaron sobre ambos, con la sola idea de apresar ellos también. Muy pronto fueron levantadas y se hizo de nuevo el silencio de la hondonada del rio. ¡Así paso la tormenta perpetuando el mundo inmenso de la vaquería!

Resumen de “EL CANTO DEL PIXCOY”

Este relato cuenta acerca de unatarde que caía lentamente sobre la enorme cuenca del rio Ocosito en donde aparecen de vez en cuando grupos de ganado. Era dia de compra entonces desde Coatepeque Llego don Toribio Cifuentes y su primo Sebastián quienes durante la mañana y el medio dia cruzaron los interminables llanos de San Cayetano, El Reposo, La Blanquita pero al fin llegaron a la Hacienda El jícaro, en donde el viejo caporal yalos conocía. Los compradores pasaron la fuerza del sol bajo el rancho de altos horcones mientras poco a poco llegaba la gente con sus caballejos, sus reatas y el tintineo de sus rodajas. Luego procedieron a montar y se fue la vaquerada encabezando don Toribio, Sebastián y don Sabino los seguían Mingo Herrera y Chalo Ruano a quien apodaban el vaquerito, seguidos de los muchachos de “El Nanzal”...
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