Obras literarias

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Cien años de soledad (1967), Gabriel García Márquez |
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Con la publicación de Cien años de soledad, García Márquez alcanzó un éxito sin precedentes en la historia de la literatura. La novela funda un universo, el de Macondo, construido a partir de las imágenes obsesivas de la infancia que permanecen vivas en la memoria del autor. Lo que sorprende de la obra es su riguroso ordenamiento de lahistoria, que la sitúa al lado de libros como la Biblia o Las mil y una noches. Sin duda ese encanto que la ha llevado a la popularidad está, entre otras cosas, en las múltiples interpretaciones que pueden hacerse |

obra
Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo.Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo. Todos los años, por el mes de marzo, una familia de gitanosdesarrapados plantaba su carpa cerca de la aldea, y con un grande alboroto de pitos y timbales daban a conocer los nuevos inventos. Primero llevaron el imán. Un gitano corpulento, de barba montaraz y manos de gorrión, que se presentó con el nombre de Melquíades, hizo una truculenta demostración pública de lo que él mismo llamaba la octava maravilla de los sabios alquimistas de Macedonia. Fue de casa en casaarrastrando dos lingotes metálicos, y todo el mundo se espantó al ver que los calderos, las pailas, las tenazas y los anafes se caían de su sitio, y las maderas crujían por la desesperación de los clavos y los tornillos tratando de desenclavarse, y aun los objetos perdidos desde hacía mucho tiempo aparecían por donde más se les había buscado, y se arrastraban en desbandada turbulenta detrás delos fierros mágicos de Melquíades

| Pedro Páramo (1955), Juan Rulfo |
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Pedro Páramo empezó a tener éxito desde el momento de su publicación por sus sorprendentes innovaciones. Aunque trataba los temas tradicionales mexicanos y se inscribía dentro de la nómina de novelas de la revolución. Pero su ruptura de las secuencias de tiempo y espacio, que la convierten en un laberinto temporal,su ambigua frontera entre lo real y lo imaginario, así como el que la experiencia de la muerte se asocie con lo sexual y lo onírico, la hacen insuperable. Rulfo juega con paradigmas universales, como la búsqueda del padre que inicia Juan Preciado, evocando a Telémaco en la Odisea, o el viaje al Comala de los muertos, semejante al de Orfeo a los infiernos. La novela trasciende los temas sociales,ahondando en la terrible violencia de las fuerzas divinas, en la degradación del alma humana, acosada por la culpabilidad y los remordimientos. |

Obra
Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo en cuanto ella muriera. Le apreté sus manos en señal de que lo haría; pues ella estaba por morirse y yo en unplan de prometerlo todo. «No dejes de ir a visitarlo —me recomendó—. Se llama de este modo y de este otro. Estoy segura de que le dará gusto conocerte.» Entonces no pude hacer otra cosa sino decirle que así lo haría, y de tanto decírselo se lo seguí diciendo aun después que a mis manos les costó trabajo zafarse de sus manos muertas.
Todavía antes me había dicho:
—No vayas a pedirle nada. Exígele lonuestro. Lo que estuvo obligado a darme y nunca me dio... El olvido en que nos tuvo, mi hijo, cóbraselo caro.
—Así lo haré, madre.
Pero no pensé cumplir mi promesa. Hasta que ahora pronto comencé a llenarme de sueños, a darle vuelo a las ilusiones. Y de este modo se me fue formando un mundo alrededor de la esperanza que era aquel señor llamado Pedro Páramo, el marido de mi madre. Por eso vine...
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